Escuela de Formación de Escritores

El compromiso del escritor con la sociedad

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Muchos autores, a lo largo de la historia, han reflexionado acerca del papel del escritor en la sociedad. Pero no solo acerca del papel que tiene, sino también del papel que, a su juicio, debería tener. Hoy reflexionamos sobre esta cuestión: el compromiso del escritor con la sociedad.

Nuestros tutores responden:


Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica:

Pienso que el compromiso del escritor con la sociedad pasa por ofrecer su obra con la mayor calidad posible. Muchos argumentarán que el compromiso está más en ofrecer contenidos en alguna línea (¿entretenimiento? ¿crítica social? ¿moraleja? ¿enseñanza?), pero creo que existen autores para todas las líneas y géneros, y no son unos mejores que otros por situarse en lo que el público masivo pueda buscar. Hay un público para cada historia, siempre que ésta tenga la calidad que éste público merece. Ese es nuestro compromiso.


Jaume VicentJaume Vicent. tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

El escritor es un altavoz y como tal debe hacerse eco de la sociedad y sus problemas. Los grandes autores de novela negra del pasado, se hicieron eco de los problemas sociales que se vivían: criminalidad, represión, pobreza, falta de valores, violencia… Y supieron construir unas obras magníficas que calaron en el público, no sólo por su calidad como entretenimiento, también por su carga de crítica social. El escritor no puede ser ajeno o ignorar los problemas de la sociedad en la que vive.
Además, y por encima de todo, el escritor debe entretener al lector.

Víctor L. BrionesVíctor L. Briones. tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

El escritor debe mejorar el mundo en el que vive. No por el hecho de ser escritor sino por ser persona y estar vivo. Desde mi punto de vista esa mejora viene dada por el fomento de la justicia y la dignidad universal. Lo que sí se puede plantear es cómo ejecutar ese compromiso. Se me ocurre que un autor, sea del género que sea, puede denunciar injusticias, fomentar la cultura y la educación, incitar a sus lectores a practicar la crítica sistemática de la sociedad en la que vive, entretener sin fanatismo…

Hay muchos escritores afines a regímenes políticos que tienen un compromiso acojonante con la sociedad, con la que a ellos les conviene, claro; pero en cuanto oyen hablar de determinados conceptos se les llena la boca de insultos y verborrea cultísima. Tiemblo cuando oigo hablar del “artista comprometido” y pregunto siempre ¿con qué se compromete el supuesto artista?

En resumen, el compromiso es como persona no como escritor; se establece con una sociedad que debe tender a la justicia, no con cualquier sociedad, y se pueden utilizar para cumplirlo las herramientas del oficio o ayudar desde otras perspectivas.

Aunque, ahora que lo pienso, la comunidad en la que vivimos no es más que material para nuestros textos. Un compromiso casi involuntario que se establece es retratarla, con todos los matices que se quiera, pero ponerla en evidencia, ya es algo, ¿no? Sacarle los colores y las verdades, sí, ese compromiso me gusta.


Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

Dejando aparte a los autores cuyos libros se ocupan directamente de temas de denuncia social, creo que todos los escritores tienen un cierto grado de responsabilidad, dado que todos los libros, independientemente de su temática pueden contribuir a mejorar la sociedad.
Un ejemplo claro de ello es cómo afecta el papel de la mujer en las narraciones, a la imagen que la sociedad y ellas tienen de sí mismas. Incluso hoy en día, que nos parece que la mujer ha alcanzado un alto grado de igualdad respecto al hombre, se publican cada día libros en los que su papel es pasivo: una mujercita en apuros que necesita que un hombre resuelva todos sus problemas y la salve. Hasta tal punto esto es así, que se llega a alabar un canto al maltrato como es la trilogía de 50 sombras de Grey como una novela feminista.
No entro a valorar el tipo de relaciones sexuales que establecen los protagonistas, porque todo lo que dos adultos decidan libremente hacer en su dormitorio me parece estupendo, pero las escenas en las que el hombre pone límites a la mujer sobre cuánto puede beber cuando sale de fiesta a sus amigos, qué vestir e incluso qué comer son un caso evidente de maltrato. Para verlo claramente sólo hay que sustituir al guapísimo multimillonario Christian, por un cincuentón bajo, calvo, obeso y en paro, que pretendiera lo mismo de su mujer. Ya no parecería tan seductor.
Y si ese maltratador que es Christian Grey ofrece algún atractivo a las lectoras de todo el mundo es porque estas han sido bombardeadas desde la infancia con historias en las que la solución a todos los problemas de la mujer pasa por un príncipe azul que venga a resolvérselos.
Eso que en la ficción lleva funcionando desde hace siglos, no es aplicable a la vida real, donde una mujer que espere a ese príncipe azul tiene la opción de esperarle sentada el resto de su vida, o si lo encuentra, en poco tiempo darse cuenta que ese papel sumiso la hace sentirse inútil.
Esto, como digo, es un ejemplo de la responsabilidad que los escritores tienen frente a la sociedad y de lo mucho que pueden hacer, especialmente si sus libros no son denuncia social.

José Antonio Muñoz_José Antonio Muñoz, tutor del taller ► He escrito un libro, y ahora ¿qué?

Más que con la sociedad, el escritor debe mantener un compromiso consigo mismo y sostener un discurso que llegue a aquellos que puedan estar de acuerdo con su línea de pensamiento y su manera de escribir, y también a quienes no lo estén para propiciar el debate sano y constructivo. Precisamente a través del debate y la comprensión de lo que exponga es como el escritor actúa con el conjunto. Esa es la función de la intelectualidad que más se echa en falta en estos tiempos: provocar la reflexión y el diálogo en lugar de exponer convicciones con la intención de influir en la opinión de los lectores. En cualquier caso, insisto en que es el autor quien debe determinar qué papel quiere desempeñar en la sociedad: si el de un transmisor de historias, el de un generador de ideas, o ambos.


Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

El compromiso del escritor con la sociedad se puede dar en tres niveles, el más sencillo es el de ofrecer un entretenimiento; el segundo el de ofrecer un ejercicio de expansión intelectual; el tercero el de reforzar lo que es justo y deseable o denunciar lo que es injusto e indeseable. Cada escritor decide qué niveles de compromiso quiere asumir con cada obra que escribe.

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