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Víctor J. Sanz

¿Crees que en literatura ya está todo escrito ?

By | Mesa Redonda Virtual | 4 Comments

¿Crees que en literatura ya está todo escrito ? ►

Esta pregunta es casi tan vieja como la propia literatura, pero al igual que siempre es posible escribir algo nuevo, siempre es posible obtener una respuesta nueva a esta pregunta.

Siéntate con nuestros tutores en esta Mesa Redonda Virtual y deja tu opinión.

Estas son sus opiniones:

 


Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

Espero que no, si no no sé qué puñetas estoy haciendo con mi vida.


Jaume VicentJaume Vicent. tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

En la literatura nunca está todo escrito. Puede que sólo existan 1000 variaciones del cuento o que todas las historias se reduzcan a dos grandes argumentos (alguien llega a un lugar, alguien se marcha de un lugar), sin embargo, siempre quedan nuevos argumentos por descubrir. Desde el momento en que cada persona tiene experiencias únicas en la vida tiene la posibilidad de contar una historia diferente, aunque escriba sobre vampiros, hombres lobo o momias, cada escritor tiene una voz que lo diferencia que lo hace único, y es por eso que siempre existirá una historia nueva que contar.

También debemos tener en cuenta que la historia avanza, hace 100 años no se podía escribir sobre Vietnam, la guerra de Irak, los nazis, la clonación o sobre un fenómeno como es ISIS y el terrorismo islámico. Nunca estará todo escrito, porque nunca dejan de suceder cosas sobre las que poder escribir.

Isabel M BarqueroIsabel Martínez Barquero, tutora de Iniciación en el relato

Es más que probable que todo esté ya escrito. Somos continuadores de una tradición iniciada hace miles de años y los anhelos de originalidad absoluta en los grandes temas son pueriles. Pero esto no debe desanimarnos, pues sí cabe esa originalidad en la manera de plantear esos temas, en nuestra mirada personal e intransferible.

En consecuencia: humildad para saber que no hemos inventado la pólvora y osadía para la muestra de nuestro quehacer como algo propio, como un modo de mostrar la realidad o la fantasía que sí es novedoso.
Decir todo es como decir siempre o nunca, pero se contradice con aquello que dice que no hay nada nuevo bajo el sol. Creo que la totalidad es inabarcable, sobre todo si se trata de algo tan cambiante como el hombre o el mundo en el que vive. Quizá esté ahí el secreto de la Literatura: ser capaz de captar el cambio para encontrar ese nuevo qué, esas perspectivas nuevas desde la que mirar y tratarlo.

José Antonio Muñoz_José Antonio Muñoz, tutor del taller ► He escrito un libro, y ahora ¿qué?

Sí y no. Tal y como Jordi Balló y Xavier Pérez expusieron en el ensayo La semilla inmortal, dedicado a los argumentos cinematográficos (extrapolables en muchos casos a la literatura), hay una serie de temas recurrentes, unos cánones argumentales que, por ser intrínsecos a la naturaleza humana, permanecen a lo largo de los tiempos en todas las culturas. Por otra parte, T. E. Lawrence escribió que “para ciertos hombres, nada está escrito si ellos no lo escriben”. No podría estar más de acuerdo. Lo que hace diferente y perdurable una obra es la manera en que el autor se enfrenta e interpreta esas ideas.  Está en manos de los creadores, de sus talentos y experiencias, el renovarlas adaptándolas a cada época.
Intentaré explicarme sin que nadie antes lo haya hecho igual aunque sí con los mismos argumentos. Lo haré con un ejemplo: cada año salen unas cuantas-muchas obras que se ambientan en nuestra pasada Guerra Civil. De todas esas aproximaciones un par de ellas aportan enfoques novedosos, aportan luz a acontecimientos casi inéditos o tienen alguna otra característica que las hacen especiales. Eso demuestra que hasta en los tópicos más manidos se puede uno poner a hacer literatura.
Hay una frase hecha que me gusta mucho: ” Y dale perico al torno”. Pues eso, a darle, hasta que tengamos algo que deje a alguien con las “patas” temblonas.

José Juan PicosJosé Juan Picos, tutor de ► Novela Histórica

Si aún crees en la abollada idea del Progreso occidental, no es que pienses que todo está escrito, es que vagarás sin rumbo con la soberbia y la oceánica tristeza de los pobres inmortales de Luggnagg, descritos por Gulliver. Si para ti los antiguos representan la niñez del mundo y los contemporáneos su madurez, no queda nada por decir. Por fortuna, cada nueva generación vuelve a sorprenderse, a inquietarse, a rebelarse, a temer, a odiar y a amar. Solo necesitan sus propias palabras. Y los viejos escépticos nos iremos y no volveremos más…
Estoy de acuerdo con lo que decís, especialmente con Jam Muñoz. Si analizamos cualquier línea argumental podríamos encontrar parecidos con líneas anteriores, pues eéstas siempre se repiten, cual expresión de nuestro ADN cultural. Llevamos contando historias desde hace milenios, y creo que podemos concluir que las líneas argumentales son inmutables. Aquí es donde entra nuestra capacidad como creadores para aportar cosas nuevas: la manera de contarlo, la forma de encajar las ideas de la trama, de construir personajes y de diseñar ambientaciones para las historias son nuestro campo de trabajo. La creatividad no sólo se compone por la originalidad, es decir, la habilidad de aportar ideas novedosas (tema que abordamos directamente), sino también por la capacidad para tomar el mayor número de ideas previas y saber combinarlas, cambiarlas o elaborarlas de forma atractiva. Ése es nuestro objetivo como creadores.

Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

En literatura falta por escribir nuestro todo. El todo que cada uno lleva dentro y que nadie antes ha podido escribir por nosotros.


en literatura ya está todo escrito

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Estar siempre hambriento

By | Artículos | One Comment

por Víctor L. Briones, tutor de Creación y Lenguaje Poético


“Yo soy uno de los raros novelistas que lee tanta poesía como novela, y creo que eso se nota en mi lenguaje: soy incapaz de escribir esas frases deslavazadas, que no tienen el menor oído literario ni musical”.

Estar siempre hambrientoEste cita, leída en una entrevista a Juan Goytisolo aparecida en Clarín nº 86, demuestra que el último Premio Cervantes es firme defensor del papel fertilizador que tiene la poesía. De hecho, al avanzar la conversación menciona una amalgama de influencias en su prosa: músicos como Mozart y Beethoven; compositores como Satie, Alban Berg y Stravinsky; pero también historiadores como Américo Castro y varios poetas como Cernuda, Celan, San Juan de la Cruz y José Ángel Valente.

Toda esta panoplia de creadores que nombra Goytisolo, de los que dice que le han influido en su forma de escribir, me sirve para introducir el tema de esta entrada: la necesidad de “eternizar el hambre”. Con esto quiero decir que de vez en cuando hay que poner a descansar la creatividad y dedicarse a la búsqueda; poner los folios en barbecho y montar a lomos de la curiosidad para comprobar dónde nos llevan nuestras inquietudes. Un autor debe dejarse seducir por otras voces, vengan de donde vengan, y debe hacerlo con frecuencia. Tanto es así que, si es necesario parar de escribir para ir a calmar un retortijón intelectual que surge como un chispazo al recordar tal o cual referencia, es mejor detenerse de inmediato a rascar esos picores incipientes. Debemos permitir que lo anecdótico pueda enriquecer nuestra creación o servir de impulso para futuros proyectos.

Serán otros los que se dediquen a desvelar esas influencias. Uno solo tiene que preocuparse de aplacar su hambre, de mantener ese interés por lo nuevo y lo desconocido, de volcarlo en lo que escriba sin que se le noten las costuras al revivido. Además, este proceso de fertilización es más efectivo si no somos conscientes de que estamos siendo influidos. Si adaptamos a nuestro particular estilo lo que recibimos de otros habremos sido fecundados, habremos mejorado como escritores, podremos pasar a la siguiente tentación y afrontar los escritos que vendrán con más garantías.

Algo muy lógico lo que propongo, ¿verdad? Pero vengo notando que ese apetito demasiadas veces se sacia de forma rápida y parcial. Se toma lo inmediato y no se profundiza. Mi madre, de niño, me decía que los dientes no están para morder sino para masticar. Así que elige bien lo que vas a llevarte a la boca, tritúralo despacio, con deleite, y no lo tragues hasta haber apurado su sabor. Tu estómago y tu poesía te lo agradecerán.


Estar siempre hambriento

por Víctor L. Briones, tutor de Creación y Lenguaje Poético

¿El escritor debe escribir lo que se vende o debe escribir lo que le gusta?

By | Mesa Redonda Virtual | 5 Comments

¿El escritor debe escribir lo que se vende o debe escribir lo que le gusta? ►

¿Seguir una moda que viene marcada por el gusto y la pasión de otros o escribir lo que te gusta y te apasiona?

¿Debe un escritor atender más a su pasión o a su bolsillo?, ¿Qué sacrifica un escritor cuando se entrega a las cifras de ventas?, ¿qué sacrifica un autor cuando se entrega a la pasión ciega de su escritura?

A estas y otras preguntas dan respuesta nuestros tutores en esta nueva edición de la Mesa Redonda Virtual de la Escuela de Formación de Escritores.

Toma asiento junto a nuestros tutores y déjanos tu opinión.


Nuestros tutores opinan:


Jaume VicentJaume Vicent. tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

El escritor debe escribir lo que le gusta. Un escritor no debe cambiar de estilo sólo porque se venda más o esté más de moda. Muchas de las grandes obras llegaron en momentos en los que ese estilo o género era rechazado por la gente. Un escritor debe escribir sobre lo que conoce, sobre lo que ama. No puedes escribir algo bueno si odias lo que estás escribiendo, si no disfrutas de cada frase que escribes, ¿por qué van a hacerlo tus lectores?


Isabel M BarqueroIsabel Martínez Barquero, tutora de Iniciación en el relato

Indudablemente, el escritor debe escribir lo que le gusta.
Escribir es un acto solitario que se ejecuta movido por una pulsión irresistible. De ahí que quien escribe deba plasmar su voz al margen de razones comerciales y modas. Si lo escrito gusta a los otros y se vende, pues tanto mejor, pero el escritor jamás debe sentirse presionado por cuestiones ajenas al propio acto creativo. Una cosa es el comercio y otra bien distinta la literatura.

Víctor L. BrionesVíctor L. Briones. tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

El escritor debe escribir lo mejor que sepa y si lo hace alejado de “rellenar” el texto de lo que se espera de él, mejor. Después la mercadotecnia se ocupará de vender la obra. Es más, puede que decidamos intentar el pelotazo editorial y que escribamos una obra adscrita a un género de moda o con los usos que parecen funcionar mejor en el mercado. Aun así el “producto” tendrá que ser vendido.

En definitiva, hagamos lo que hagamos, para que un libro se venda, tendrá que rendir pleitesía a las técnicas del dios mercado; así que al menos escribamos lo que de verdad nos apetezca.

Érika GaelÉrika Gael, tutora de ► Maquetación e Inteligencia Emocional para Escritores:

Tal vez suene demasiado utópico, o yo siga pecando de ingenua a pesar de la experiencia, pero tengo la firme convicción de que el escritor tiene que escribir lo que le sale de las entrañas, sea lo que sea. Que se haya convertido en un negocio, no quiere decir que la literatura haya dejado de ser un arte. Antes o después, todo aquello que sale del corazón acaba encontrando su propio público.


Ana GonzálezAna González Duque. tutora de ► Blogging y Redes Sociales para Escritores

Depende de si tiene que pagar o no la hipoteca con sus libros.

No, en serio, creo que todos nosotros preferimos escribir lo que nos gusta. Es más, preferimos escribir lo que nos gusta como lectores. No recuerdo quién dijo que escribimos el libro que nos gustaría leer y no encontramos.

José Juan PicosJosé Juan Picos, tutor de ► Novela Histórica

Como periodista y guionista, llevo muchos años escribiendo para otros. Así me hice consciente de lo que vale y lo que cuesta escribir. Ahora que escribo para mí, busco sintonizar valor y coste, crear un producto propio, profesional y rentable.
No comparto el prejuicio que sostiene que el ideal del escritor es ser un mártir de la incomprensión general. Se me antoja una madriguera con muchas trampas.
Tampoco estoy de acuerdo con la polarización intelectual, tan apreciada por los medios de comunicación (si lo sabré yo), que provocan así conflictos muchas veces artificiales: carnívoros contra veganos, cava contra champán, nacionalismos a la greña, mar o montaña, coche contra bici, PP o PSOE, masculino versus femenino, escritura de calidad contra best sellers… Y así hasta el infinito.
Entiendo que sentenciar que las ventas editoriales son sinónimo de ínfima calidad no ofende al autor, sino al lector, pues se duda de su criterio (como nuestros políticos con los ciudadanos). En fin, que prefiero llevarme los royalties en vida a que mi fantasma disfrute mi fama póstuma.


Rebeca Rus_Rebeca R. Rus, tutora de ► Comedia Romántica

Yo creo que escribir exclusivamente lo que se lleva, lo que dicta la moda o lo que piensan las editoriales que vende es un error. Si bien es cierto que cierto libro de éxito nos puede inspirar nuestra propia historia, lo ideal es que un escritor se sienta libre para escribir lo que le apetece sin más directrices que hacerlo lo mejor posible y disfrutarlo al máximo.


Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

Creo que el escritor debe intentar mantener un equilibrio. Si sólo se fija en lo que vende, puede terminar con un producto correcto, pero nunca excelente. Si escribe únicamente lo que le gusta, sin preocuparse por los gustos del lector, puede encontrarse con que le lean pocos, pero que estos pocos aprecien realmente su talento.
Por todo esto, opino que el escritor debe escribir primeramente lo que le gusta, cualquier otra cosa podría resultar artificial, pero con un ojo puesto en lo que vende, para poder aplicarlo en un momento dado a sus textos para hacerlos más atractivos al lector.

Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica:

Creo que para escribir bien, para ser excelente, uno tiene que estar motivado. A mayor motivación, mejor será el resultado, y eso se consigue escribiendo lo que te gusta. Como le escuché (o leí) a Víctor una vez: el primero que tiene que quedar satisfecho es el propio escritor. Si hacemos de la escritura un oficio, es porque nos gusta, vivir de esto es muy difícil y arriesgado, así que si encima escribes algo con lo que no estás motivado, solo para vender… no creo que dures mucho. Por supuesto hay casos y casos, como sabéis, existe la figura del escritor por encargo, totalmente lícita.
Está claro que lo ideal es alcanzar un equilibrio, como estáis diciendo. Si escribes lo que te gusta y encima lo que escribes es comercial, estarás mucho más cerca del éxito que si sólo cumples uno de estas dos condiciones.


Judit de DiegoJudit de Diego. tutora de ► Gramática y Ortografía

Yo contesto un poco a la gallega e intento ir hasta el meollo de la cuestión. ¿El escritor escoge aquello sobre lo que escribe?
Decía Cortázar que escribir es un acto de posesión, en el que una materia informe y oscura (tal vez habitante de la memoria pasiva) se apodera del escritor para que este le dé forma (palabras) y lo convierta en un ser vivo y autónomo. Que ese “algo literario” y autárquico coincida o no con el gusto del autor o del público… es harina de otro costal (quizá llamado mercadotecnia).

Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

Considero más escritor a aquel que, a la hora de escribir, se deja llevar menos por una finalidad comercial. La escritura está hecha de pasión, pero no de una pasión comercial. Aunque también hay que ser conscientes de que rara vez, durante el proceso creativo, puede el escritor evitar pensar en el futuro de su obra y en cómo la encajará el público. Así que, aunque sea sin ayuda externa, no siempre se puede decir que el escritor no considere las posibilidades comerciales de su obra, lo que tampoco quiere decir que esté escribiendo para vender en lugar de escribir lo que le gusta.

“Lo que vende” no es sino el resultado de un proceso más o menos rápido en el que toda la maquinaria intermediara entre autor y lector ha conseguido la predisposición del público hacia determinados “productos literarios”. Al calor de esa llama, muchos autores abandonan la pasión de la escritura por la pasión de las ventas.

Creo que un escritor debe estar más cerca de escribir lo que le gusta que lo que se vende. Se lo debe a sí mismo, y por una sencilla razón, porque si se limita a seguir los pasos marcados por otros (el género o el estilo de moda), nunca tendrá una voz propia. El escritor es un inventor de caminos y no un seguidor de los caminos marcados por otros.


escribir lo que se vende

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invitar a tus amigos a tu página

¿Por qué no debes invitar a tus amigos a tu página de Facebook?

By | Artículos | 5 Comments

¿Por qué no debes invitar a tus amigos a tu página de Facebook? >>

por Ana González Duque

Sí, ya te veo los ojos abiertos como platos. ¿Cómo que no debo invitar a mis amigos a mi página de Facebook? ¿Se ha vuelto loca esta mujer? Pues no. Aunque a veces lo parezca, no estoy loca. Os voy a explicar el por qué. Pero, para hacerlo, debo hablaros un poco de lo que es el Edge Rank. El Edge Rank es un algoritmo matemático que el señor Mark Zuckerberg se sacó de la manga para seleccionar los contenidos de nuestro interés (o los que él creía que eran de nuestro interés). Cuando entramos en Facebook, la red social no nos muestra lo que publican todos nuestros amigos, ni todo el contenido de las páginas a las que le damos “Me gusta” sin marcar el “Recibir notificaciones”. Nos muestra una selección de aquellos amigos y aquellas páginas con las que más interactuamos.

invitar a tus amigos a tu página La fórmula del Edge Rank otorga un valor a cada publicación dependiendo de una serie de factores:

  • El tipo de publicación de la que se trate. De mayor a menor importancia para el Edge Rank están las fotos, después los vídeos, los textos y, por último, los enlaces.
  • El número de interacciones que provoca. Lógicamente, cuantas más interacciones, mayor peso. Pero también según qué tipo de interacción: lo que más pesa es el compartir, después el comentar, seguido del “me gusta” y por último, el clic.
  • La antigüedad de la publicación: fuera lo viejo y viva lo nuevo.

En resumen, que es mucho más probable que tus publicaciones se muestren a un usuario que comente y comparta tus contenidos que a aquel que simplemente le de al “me gusta” sin leerlo.

¿Ves ahora por dónde van los tiros? Tienes una página de autor a la que invitas a todos los autores de tu género que conoces, a tus amigos de la peña y a tu tía Paca la del pueblo. ¿Quién crees que interactuará más con tu página? Tú te encoges de hombros y me dices: “Vale, pues que no se les muestre, pero a mí me cuenta como seguidor”. Pero es que resulta que además el Edge Rank tiene su lado oscuro, porque en su peso también cuenta el número de interacciones con respecto al total de “Me gusta” de la página. O sea, en el caso anterior:

  • Autores conocidos de mi género: 6
  • Amigos de la peña: 14
  • La tía Paca: 1

Interactúan con tu página los autores y dos amigos de la peña que da la casualidad que son lectores de tu género. Los demás le dieron al “Me gusta” el primer día por compromiso y luego se olvidaron del tema. Interactúan solo un 16.8% de tus seguidores. Qué desastre, ¿verdad?

Con lo cual, tus amigos al darle al “Me gusta” y no interactuar con tu página te están haciendo la faena del siglo.

Está claro que, cuando uno abre una página de Facebook no le queda más remedio que invitar a sus amigos, pero sé listo: invita solo a aquellos a los que crees que pueda interesarles el tema. Olvídate de la tía Paca a la que ni siquiera le gusta leer. Y comparte, de vez en cuando, alguno de los artículos de tu página en tu perfil personal. Así, si algún otro quiere seguirte, sabrá que tienes una página.

En el curso de redes básico, te enseñaré este u otros trucos acerca de cómo manejar Facebook y Twitter para evitar pagar para promocionarse.

Plataformas de autopublicación

¿ Qué opinas de las plataformas de autopublicación ?

By | Mesa Redonda Virtual | One Comment

Nueva Mesa Redonda Virtual

A nadie se le escapa que las plataformas de autopublicación surgidas en los últimos años han cambiado sustancialmente el panorama editorial, entre otras cosas porque han reducido los pasos a seguir por los autores para llegar hasta su público potencial; con ello también se han reducido los controles y los criterios de calidad sobre lo publicado, por más que muchos de esos controles tuvieran casi exclusivamente un componente comercial.

Hoy sentamos a nuestros tutores con el propósito de que reflexionen sobre las plataformas de autopublicación, y estas son sus opiniones:


Ana GonzálezAna González Duque, tutora de ► Blogging y Redes Sociales para Escritores

Amazon es un gigante con las ideas muy claras. Y funciona condenadamente bien. Lektu está yendo en la dirección correcta, va paso a paso hacia lo que será el futuro de la edición. El resto, por uno u otro motivo, no me convencen demasiado.

Sólo puedo comentar los toros desde la barrera, porque nunca las he utilizado, pero creo que son una buena oportunidad para que el escritor ofrezca su obra a los lectores en caso de que no pueda o no quiera trabajar con editoriales.
Eso sí, el escritor debe ser consciente de que, entonces, no puede limitarse a escribir su obra, sino que debe llevar previamente a cabo todas las tareas que realiza la editorial tradicionalmente: corrección, maquetación, diseño de portada y promoción de la obra.
Por tanto, el escritor que autopublique debe o bien formarse para poder llevar a cabo todas esas actividades, o bien contratar a profesionales que puedan llevar a cabo dichas tareas por él.

Como usuaria convencida -y radicalmente a favor- de dichas plataformas, solo puedo decir que suponen una alternativa de enorme peso frente al sistema tradicional de publicación y un nuevo modo de entender la industria del libro. Sin embargo, que su uso esté al alcance de cualquiera no significa que toda obra recién salida del horno sea susceptible de ser vendida en ellas. Trabajar sin el filtro de las editoriales no nos exime de trabajar con nuestros propios filtros y bajo unos estándares bien definidos de calidad.


Víctor L. BrionesVíctor L. Briones. tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

Mi opinión va en la línea de lo expresado por Yolanda. No conozco lo suficiente las diferentes plataformas de autopublicación existentes. Pero si creo que dan la oportunidad a cualquiera de apostar por su obra. La calidad de los textos que salen de esta vía daría para otro debate, porque no me parece que los autores que la toman estén lo suficientemente concienciados del trabajo que requiere sacar una edición digna adelante.

La autoedición debe evolucionar, debe convertirse en una opción real y no, como ahora, quedar como mera medicina para los egos de cientos de miles de escritores que quieren ver impresa su obra o como campo de recolección para empresas no del todo preocupadas por la calidad de la literatura.

En definitiva me parece una opción prometedora pero que está todavía en pañales.

Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica:

Yo he autopublicado 2 títulos en varias plataformas (Amazon, GoogleBooks, Kobo, la Casa del Libro e incluso en descarga directa en mi web). Creo que es un modelo alternativo adecuado al momento tecnológico que vivimos, y que permite a cualquier escritor “llegar a sus lectores”. Con llegar a sus lectores me refiero a que su obra esté disponible para quien quiera, pues, como decís, autopublicarse conlleva mucho trabajo de promoción y difusión. Por otro lado, tenéis toda la razón con el tema de la revisión/edición. Los escritores, la mayoría de las veces, no tenemos experiencia en algo tan importante como es esa parte del proceso literario. También es cierto de que hay editores/correctores freelance que pueden ayudar a soportar el sistema de autopublicación, ofreciendo servicios puntuales a los autores. Como ya dije en la mesa redonda vrtual anterior, el mayor compromiso del escritor está en ofrecer su obra con calidad. Cierto es, también, que el modelo de autopublicación, salvando el tema de la promoción y difusión, permite a los propios lectores ser los críticos reales de la obra, y creo que eso es ideal.
Ah! no quiero dejarme algo que me encanta de este modelo: la autopublicación permite al escritor modificar una obra una vez publicada (a diferencia de en el sistema editorial tradicional), y eso puede ocurrir con frecuencia, ya sea por errores formales, como para mejorar ciertos aspectos literarios de la obra. De nuevo, permites a los lectores participar en el proceso editorial.
Como veis, soy defensor del modelo de autopublicación, y aunque estoy de acuerdo en que aún está en pañales, creo que es la dirección adecuada.

Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

Marcan el inicio de un cambio paulatino pero irreversible.

La facilidad con la que ahora puede un autor llegar hasta el público ha destronado los paradigmas clásicos de evaluación de una obra; con ello se ha traspasado el poder de clasificación y decisión al último eslabón de la cadena que, a su vez, tampoco deja de ser el primer eslabón: el lector.

Ahora es el lector quien, sobre su criterio, debe fundar los nuevos valores a considerar en una obra literaria. Las grandes operaciones de márquetin alrededor de una obra determinada, ya por el nombre del autor, ya por otros factores, serán cada vez menos frecuentes y tendrán cada vez menor influencia en el lector.

Los grandes inconvenientes del nuevo escenario es que muchos autores desconocen o desprecian toda la labor que se esconde detrás de una buena publicación, lo que deriva en un producto final de escaso valor o, directamente, de baja calidad. Al mismo tiempo, muchos lectores todavía no son conscientes del poder y la responsabilidad que ahora recae sobre ellos.

Se abre un nuevo periodo de selección natural, una nueva máquina compuesta por nuevas piezas que tendrá que ir ajustando y afinando su funcionamiento.

Y tú, ¿ qué opinas de las plataformas de autopublicación ?

Plataformas de autopublicación

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El poeta mediocre y los pimientos alejandrinos _

El poeta mediocre y los pimientos alejandrinos

By | Artículos | No Comments

En una entrevista concedida por Juan Goytisolo a la revista literaria Mercurio se puede leer:

E: “Me gustaría recordarle otra cosa que ha dicho en varias ocasiones. En contra de lo que algunos puedan suponer, usted no tiene nada en contra de los novelistas de best-sellers. Afirma que les está agradecido porque ellos dan a las editoriales las ganancias que permiten publicar obras más minoritarias”.

Juan Goytisolo. Artículo: El poeta mediocre y los pimientos alejandrinos.JG: “Gracias a los campeones de ventas vivimos autores como yo. Por eso soy mucho más cruel con los poetas. Un poeta nunca pude aspirar a vivir publicando sus poemas; o sea, no tiene justificación si es malo. —Un destello de picardía brilla en los ojos azul claro de Goytisolo—. El mal poeta no tiene ninguna excusa”.

Goytisolo señala con su respuesta la diferencia entre texto literario y producto editorial. Traslado su reflexión al caso de la poesía, que suele tener poco volumen de ventas, a menos que el poemario en cuestión esté firmado por algún autor consagrado (hay muchos que en sus inicios escribieron, o dicen que lo hicieron, poemas y cuando se convierten en afamados escritores aprovechan para publicar lo que en su momento les avergonzaba), y tampoco así el rédito económico suele ser mucho. Si ningún poeta va a vivir de sus ventas, qué sentido tiene esforzarse en lo que escribimos si el único beneficio va a ser la satisfacción personal de habernos exprimido al máximo, por quedar cerca de lo que queríamos expresar. Estoy de acuerdo con Goytisolo, en cualquier tarea que emprendamos debería primar la intención de dar el cien por cien, pero en asuntos de letras esta intención casi se convierte en un fin en sí mismo; pocos serán los que ganarán algo más que disgustos a la hora de monetizar sus creaciones. Por eso la finalidad de la poesía debe ser la buena poesía.

El poeta debe ser bueno o no ser, pero para mí la calidad objetiva en una obra —que no lo es tanto, ya que viene marcada por modas, corrientes y criterios editoriales— pasa primero por un acto de sinceridad y humildad personal. Cuando nos sentemos a escribir poesía debemos saber que la satisfacción con el texto final no debe ser complaciente ni marcada desde fuera, nos convertiremos en expertos en cuarentenas y en dudas. Solo si nos abrimos a la influencia de otros creadores que vinieron antes o que están creando al mismo tiempo que nosotros podremos ir evolucionando, poco a poco, como creadores.

En poesía no hay autores millonarios que hagan ganar a las editoriales montañas de dinero que puedan dedicar después a la publicación de esas otras voces extrañas, valiosas y minoritarias. Esas que se sabe con seguridad que van a vender un pimiento; alejandrino sí, pero pimiento.

Aun así, asistimos a una proliferación —y esto es una percepción personal— de lo poético en paralelo al desarrollo de internet. Todos quieren decir y decir con tono poético, ya que este permite licencias emocionales y expresivas que difícilmente podrían asumirse trabajando en otros géneros. Ante este hecho, el problema no es si la gente debe o no debe expresarse —qué tontería plantear esa cuestión—, sino cómo lo hacen y si merecen el tiempo que se tarda en leerlos. ¿Cómo podemos diferenciar, en apenas unos versos, una propuesta interesante de otra que es prescindible? La respuesta a esta pregunta nos deja caer en el mullido (o reblandecido y pútrido, según se mire) camino de la subjetividad. Hay que difundir la buena poesía, que se vendan libros de este género, sí, pero precisamente por su condición minoritaria, no tenemos por qué ensalzar productos de poca calidad y podemos optar por fomentar solo propuestas enriquecedoras. Pero donde manda mercado no manda marinero y el panorama está lleno de poetas de verborrea fácil y análisis descorazonador, de voces que cacarean y, como en otros géneros, suelen ser esos rebuznos los que más atención reciben y los que más tirón tienen a la hora de hacer pasar por caja a los lectores. Cuando los pseudopoetas comiencen a vender lo suficiente a lo mejor me declaro, como Goytisolo, defensor de los best-sellers líricos.

Ese fenómeno está aún lejos, quizás los versos nunca sean una mina de oro. Pero no debemos rendirnos y acomodarnos a un relativismo tramposo. Nada de soñar con vender hasta los empastes si en ellos hay escrito un soneto. Mejor nos dedicamos a ser buenos poetas, y para eso, primero hay que diferenciar la buena de la mala poesía.

Os propongo una forma de hacerlo: los poemas deben estar trabajados. Para que me apetezca seguir leyendo debo notar que han sido abiertos en canal y vueltos a cerrar, que no nos han soltado lo primero que se ha pasado por la mente del poeta, sino que hay detrás un esfuerzo de revisión, un afán de convertir el texto en el mejor posible. Creedme, eso se nota. Hay también buenos versos improvisados, frescos, que golpean, pero son minoría y suelen estar incluidos en composiciones breves en las que ni siquiera tiene sentido analizar nada ya que en ellas prima el ingenio y la frescura más que la hondura o el fondo poético. Prefiero buscar esos textos ya tallados que me hablan de una intención comunicativa sincera y que me incitan a desear más de la voz que ha sido capaz de captar mi atención.

Los malos poetas, dice Goytisolo, no tienen excusa; los poetas vagos, no deberían tener ni siquiera atención, digo yo.


El poeta mediocre y los pimientos alejandrinos

Víctor L. Briones

Tutor de Creación y Lenguaje Poético

El compromiso del escritor con la sociedad

El compromiso del escritor con la sociedad

By | Mesa Redonda Virtual | One Comment

El compromiso del escritor con la sociedad >>

Muchos autores, a lo largo de la historia, han reflexionado acerca del papel del escritor en la sociedad. Pero no solo acerca del papel que tiene, sino también del papel que, a su juicio, debería tener. Hoy reflexionamos sobre esta cuestión: el compromiso del escritor con la sociedad.

Nuestros tutores responden:


Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica:

Pienso que el compromiso del escritor con la sociedad pasa por ofrecer su obra con la mayor calidad posible. Muchos argumentarán que el compromiso está más en ofrecer contenidos en alguna línea (¿entretenimiento? ¿crítica social? ¿moraleja? ¿enseñanza?), pero creo que existen autores para todas las líneas y géneros, y no son unos mejores que otros por situarse en lo que el público masivo pueda buscar. Hay un público para cada historia, siempre que ésta tenga la calidad que éste público merece. Ese es nuestro compromiso.


Jaume VicentJaume Vicent. tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

El escritor es un altavoz y como tal debe hacerse eco de la sociedad y sus problemas. Los grandes autores de novela negra del pasado, se hicieron eco de los problemas sociales que se vivían: criminalidad, represión, pobreza, falta de valores, violencia… Y supieron construir unas obras magníficas que calaron en el público, no sólo por su calidad como entretenimiento, también por su carga de crítica social. El escritor no puede ser ajeno o ignorar los problemas de la sociedad en la que vive.
Además, y por encima de todo, el escritor debe entretener al lector.

Víctor L. BrionesVíctor L. Briones. tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

El escritor debe mejorar el mundo en el que vive. No por el hecho de ser escritor sino por ser persona y estar vivo. Desde mi punto de vista esa mejora viene dada por el fomento de la justicia y la dignidad universal. Lo que sí se puede plantear es cómo ejecutar ese compromiso. Se me ocurre que un autor, sea del género que sea, puede denunciar injusticias, fomentar la cultura y la educación, incitar a sus lectores a practicar la crítica sistemática de la sociedad en la que vive, entretener sin fanatismo…

Hay muchos escritores afines a regímenes políticos que tienen un compromiso acojonante con la sociedad, con la que a ellos les conviene, claro; pero en cuanto oyen hablar de determinados conceptos se les llena la boca de insultos y verborrea cultísima. Tiemblo cuando oigo hablar del “artista comprometido” y pregunto siempre ¿con qué se compromete el supuesto artista?

En resumen, el compromiso es como persona no como escritor; se establece con una sociedad que debe tender a la justicia, no con cualquier sociedad, y se pueden utilizar para cumplirlo las herramientas del oficio o ayudar desde otras perspectivas.

Aunque, ahora que lo pienso, la comunidad en la que vivimos no es más que material para nuestros textos. Un compromiso casi involuntario que se establece es retratarla, con todos los matices que se quiera, pero ponerla en evidencia, ya es algo, ¿no? Sacarle los colores y las verdades, sí, ese compromiso me gusta.


Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

Dejando aparte a los autores cuyos libros se ocupan directamente de temas de denuncia social, creo que todos los escritores tienen un cierto grado de responsabilidad, dado que todos los libros, independientemente de su temática pueden contribuir a mejorar la sociedad.
Un ejemplo claro de ello es cómo afecta el papel de la mujer en las narraciones, a la imagen que la sociedad y ellas tienen de sí mismas. Incluso hoy en día, que nos parece que la mujer ha alcanzado un alto grado de igualdad respecto al hombre, se publican cada día libros en los que su papel es pasivo: una mujercita en apuros que necesita que un hombre resuelva todos sus problemas y la salve. Hasta tal punto esto es así, que se llega a alabar un canto al maltrato como es la trilogía de 50 sombras de Grey como una novela feminista.
No entro a valorar el tipo de relaciones sexuales que establecen los protagonistas, porque todo lo que dos adultos decidan libremente hacer en su dormitorio me parece estupendo, pero las escenas en las que el hombre pone límites a la mujer sobre cuánto puede beber cuando sale de fiesta a sus amigos, qué vestir e incluso qué comer son un caso evidente de maltrato. Para verlo claramente sólo hay que sustituir al guapísimo multimillonario Christian, por un cincuentón bajo, calvo, obeso y en paro, que pretendiera lo mismo de su mujer. Ya no parecería tan seductor.
Y si ese maltratador que es Christian Grey ofrece algún atractivo a las lectoras de todo el mundo es porque estas han sido bombardeadas desde la infancia con historias en las que la solución a todos los problemas de la mujer pasa por un príncipe azul que venga a resolvérselos.
Eso que en la ficción lleva funcionando desde hace siglos, no es aplicable a la vida real, donde una mujer que espere a ese príncipe azul tiene la opción de esperarle sentada el resto de su vida, o si lo encuentra, en poco tiempo darse cuenta que ese papel sumiso la hace sentirse inútil.
Esto, como digo, es un ejemplo de la responsabilidad que los escritores tienen frente a la sociedad y de lo mucho que pueden hacer, especialmente si sus libros no son denuncia social.

José Antonio Muñoz_José Antonio Muñoz, tutor del taller ► He escrito un libro, y ahora ¿qué?

Más que con la sociedad, el escritor debe mantener un compromiso consigo mismo y sostener un discurso que llegue a aquellos que puedan estar de acuerdo con su línea de pensamiento y su manera de escribir, y también a quienes no lo estén para propiciar el debate sano y constructivo. Precisamente a través del debate y la comprensión de lo que exponga es como el escritor actúa con el conjunto. Esa es la función de la intelectualidad que más se echa en falta en estos tiempos: provocar la reflexión y el diálogo en lugar de exponer convicciones con la intención de influir en la opinión de los lectores. En cualquier caso, insisto en que es el autor quien debe determinar qué papel quiere desempeñar en la sociedad: si el de un transmisor de historias, el de un generador de ideas, o ambos.


Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

El compromiso del escritor con la sociedad se puede dar en tres niveles, el más sencillo es el de ofrecer un entretenimiento; el segundo el de ofrecer un ejercicio de expansión intelectual; el tercero el de reforzar lo que es justo y deseable o denunciar lo que es injusto e indeseable. Cada escritor decide qué niveles de compromiso quiere asumir con cada obra que escribe.

El compromiso del escritor con la sociedad

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Nace la revista EFE

Nace la revista EFE

By | Noticias | 15 Comments

Nace la revista EFE >>

Nace la revista EFE. La Escuela de Formación de Escritores da un nuevo paso y crea un nuevo proyecto que servirá de línea de comunicación directa con todas las personas interesadas en el mundo de la escritura, tanto si tienen una vinculación profesional con el sector, como si solo sienten la pasión por la escritura o la lectura.La Escuela de Formación de Escritores da un nuevo paso y crea un nuevo proyecto que servirá de línea de comunicación directa con todas las personas interesadas en el mundo de la escritura, tanto si tienen una vinculación profesional con el sector, como si solo sienten la pasión por la escritura o la lectura.

La revista ofrecerá contenidos muy variados que van desde la narrativa a la poesía, en el apartado creativo; desde los artículos técnicos sobre escritura hasta las listas de consejos y recomendaciones para escritores, pasando por las reseñas, en el apartado técnico; o desde la noticia de fondo hasta la entrevista a personajes destacados de los sectores relacionados, en el apartado periodístico.

Cada número contará con la presencia de un profesional destacado en alguno de los sectores relacionados con el mundo de la escritura, contaremos con editores, agentes literarios, diseñadores, narradores, escritores, poetas, correctores o periodistas culturales.

En su arranque, la revista tendrá un formato digital y una frecuencia bimestral, y el primer número estará disponible el próximo día 1 de julio.

Si quieres formar parte de este proyecto hay muchos caminos. Puedes enviarnos un relato o un poema, puedes enviarnos una reseña, puedes proponer contenidos, puedes solicitar un espacio para promocionar tu trabajo si eres escritor u ofreces algún servicio de interés para escritores.

Atentos a las próximas entradas de nuestro blog, porque en ellas iremos desvelando los detalles de los contenidos en los que podréis participar.

Para toda comunicación relativa a este proyecto, podéis escribirnos a:

escueladeformaciondeescritores@gmail.com

¿ Qué te inspira para escribir ?

By | Mesa Redonda Virtual | 10 Comments

¿ Qué te inspira para escribir ? ►

La inspiración no es algo de lo que exista una sola definición, al contrario, casi se podría decir que es un concepto para el que cada cual tiene su propio diccionario, para unos es el acto por el que toman consciencia de una idea, para otros es el motivo que parece hacerla surgir, para otros es el ambiente en el que surge, para otros es lo que estaban haciendo cuando surgió…, sea lo que sea, y lo asociemos a lo que lo asociemos, hay algo que nos inspira a escribir. A ti, ¿qué te inspira a escribir?

Nuestros tutores opinan:

Érika GaelÉrika Gael, tutora de ► Maquetación e Inteligencia Emocional para Escritores:

En mi opinión, no hay nada que resulte tan inspirador a la hora de sentarme a escribir como el hecho de hacerlo. Así de simple. Al igual que ese dicho que afirma que “cuanto más se duerme, más se quiere dormir”, con la escritura sucede algo similar. Cuanto más se escribe, más se activa la mente, más y mejores ideas surgen y, en definitiva, más se desea escribir. Del mismo modo, nada hay menos inspirador que aguardar sentado la visita de la musa. 


Jaume VicentJaume Vicent. tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

No te podría decir nada concreto que me inspire a escribir. La inspiración me llega de muchas formas distintas; a veces es la melodía de una canción, otras su letras, he llegado a escribir un relato basado en un grupo musical (The Doors). Puede ser una palabra, busca en Google: “Krakatoan” y verás a lo que me refiero. Me inspiran las historias que veo en televisión, episodios de la historia poco conocidos, cosas que me pasan en mi día a día, conversaciones, artículos que leo en blogs… Son muchas cosas, supongo que, en cada momento encontramos inspiración en algo diferente; unos la encuentran en una bolsa de plástico flotando en el aire y otros viendo contonearse a la capitana de las animadoras.


Ana GonzálezAna González Duque. tutora de ► Blogging y Redes Sociales para Escritores

Todo. Cualquier cosa. Soy como una esponja que va empapándose de todo lo que pasa por mis sentidos.


Judit de DiegoJudit de Diego. tutora de ► Gramática y Ortografía

Lo primero que tengo que decir es que yo no soy escritora como la mayoría de mis compañeros. Puedo tener mis notas (más o menos literarias) por casa o en un cajón o en cien libretas, pero escritora de oficio…. Por eso, no sé si encajará mucho lo que pueda decir yo en esta mesa redonda. Aún así y por si acaso, a mí, más que “inspirarme”, lo que me estimula para coger papel y lápiz es descubrir, conocer, darse cuenta “de” y reflexionar (escribir) sobre ello. Estoy con Ana en que este tema de la musa… Yo me la guardo para otras cosas. Me gusta eso de que “tres son compañía”… ¿una musa a lo Truffaut? 😉
Decía Baudelaire que la inspiración es la hermana bonita del trabajo cotidiano.

Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

A mí lo que más me inspira no es ni una música relajante, ni una buena taza de café o un día de lluvia. En el tiempo que llevo dedicándome a escribir me he dado cuenta de que lo que más me inspira es el contacto con personas creativas, al margen del área al que se dediquen. Charlar con ellos, intercambiar opiniones o, simplemente, disfrutar de su trabajo (un buen libro, una buena película, una buena exposición…) me hacen sentir que eso es lo que quiero hacer, y me motiva a dar lo mejor de mí en cada texto que escribo.


José Juan PicosJosé Juan Picos, tutor de ► Novela Histórica

Soy mayor para creerme los tópicos. Reconozco que están muy bien para perpetuarse en algunas redes sociales: sueltas uno y vengan “Me gusta” y sus variantes. Y ni siquiera tienes que certificar el rigor de la cacareada sentencia. Así que, estas alturas, no sé si aquello de que el genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve de transpiración lo dijo Edison o Eva Nasarre. Tampoco me consta que Picasso soltara aquello de que la inspiración te tiene que pillar trabajando. ¿Lo dijo currando o tomando absenta? La verdad es que, por muy digna que fuese la boca que soltó aquellas citas, a mí me trae al pairo. “¡Sacrilegio, sacrilegio!”. Pues sí, quemádme, pero aún no he soltado la herejía más fuerte, así que agarraos los machos. Porque a mí me inspiran la ducha y las películas de serie B. De hecho, “Arturo, rey de Britania” y “Abraham Lincoln, cazador de vampiros” fueron la semilla de dos de mis novelas. “Pues menudas tienen que ser”, me dirás. “Pues ojalá ganase yo lo mismo que Seth Grahame-Smith”, te responderé. ¿Y que tienen en común ambas fuentes de inspiración? La relajación. En una, el agua caliente, y en otra, la admiración rendida ante el descaro de los autores. Ambas cosas bajan el puente levadizo de mis prejuicios, y por ahí entran las musas; puedes usar la frase en Internet y decir que es de Homero o de Homer Simpson, que alguien se lo creerá.


Víctor L. BrionesVíctor L. Briones. tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

Un verbo: salir
de casa
de la rutina
con un libro
de uno mismo
de los enfados
de la pereza
del conformismo
del común lugar
masticado
que huele a repetición
de los sentidos
apenas consentidos
huir un rato
para volver escurridizo
.
Como decían en Expediente X, la verdad está ahí fuera. Por eso hay que salir a buscarla o a que te encuentre. Y cuando la atrapes escribirla rápido antes de que el efecto pase y vuelva a ser parte de lo rutinario, antes de que te quedes ciego de nuevo y ya no puedas escurrirte por los resquicios de lo habitual.

Isabel M BarqueroIsabel Martínez Barquero, tutora de Iniciación en el relato

A mí me inspira todo, cualquier cosa, por mínima que sea. La literatura está en la mirada. Si sabemos mirar, encontraremos millones de historias o imágenes preciosas para los versos.
Por supuesto, esa mirada también puede ser interior, que no todo está fuera.

Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica:

Yo estoy con Isabel, creo que la inspiración está en la mirada propia. Uno tiene que estar predispuesto a ver el otro lado de las cosas, la magia (si me permitís yo también barro para casa) que tienen las cosas., ver el aspecto literario de las cosas. Hay sitios, personas, acontecimientos, objetos, etc. que se prestan mejor a la inspiración, a mostrarte su lado mágico. Sin ir más lejos, este fin de semana estuve en Málaga, y visité su castillo, leí su historia y me imaginé viviendo entre sus murallas hace cinco siglos: salí de ahí con la semilla para una historia, o para algo, que aún no sé que es. Eso es encontrar la inspiración. Y hay que tener ojos dispuestos a encontrarla.


Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

Me inspiran las preguntas y las dificultades que cada día tenemos que sortear. Un relato, en tanto que descubrimiento, nace de la curiosidad, de la búsqueda de una solución. Me inspiran los ¿qué pasaría si…? y los y ¿por qué no? y los ¿se puede hacer de otra manera? y todas estas cuestiones nos las sirve la vida en los más pequeños hechos cotidianos, solo tenemos que estar atentos. La inspiración es una forma de querer ver qué hay detrás de la realidad para comprenderla, pero también para explicarla.


Qué te inspira para escribir

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¿ El escritor nace o se hace ?

By | Artículos, Mesa Redonda Virtual | 15 Comments

¿ El escritor nace o se hace ? ►

Es una de las preguntas más viejas y más visitadas en lo referente al oficio de escritor, pero no por eso se ha resuelto de forma definitiva.

Nuestros tutores opinan:

Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica:

Yo creo que todos nacemos con predisposición a desarrollar ciertas habilidades (escribir o la que sea para cada uno), y depende del contexto que desarrollemos estas habilidades. Ahí es donde entran en juego factores como el ambiente de aprendizaje en el hogar, la instrucción en la escuela, la lectura… Sin una dosis mínima de motivación e interés por cierta habilidad, no se desarrollará: sino disfrutas realizando una actividad, no la desarrollarás. Hace falta perseverancia, mucha perseverancia, porque nazcamos o no siendo escritores, jamás alcanzaremos nuestro techo. Siempre podemos mejorar, seguir aprendiendo.


Érika GaelÉrika Gael, tutora de ► Maquetación e Inteligencia Emocional para Escritores:

No puedo decir si se nace, ya que la idea de una vocación predestinada es tan romántica como difícil de comprobar. De lo que sí estoy segura es de que, si además de ello un escritor no se ocupa de hacerse, ninguna supuesta capacidad innata llegará muy lejos…


Jaume VicentJaume Vicent. tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

¿Qué fue antes el huevo o la gallina?

La pregunta viene a ser igual de complicada. Un escritor puede hacerse, pero tiene que nacer con algo… Hay que diferenciar a los escribidores, de los escritores; el escritor nace y con la práctica y el estudio se hace. El escribidor se hace, pero nunca llegará a ser escritor (publicará y todo eso, pero siempre le faltará algo).

¿Cuál es la diferencia? El escritor disfruta, padece y se complica la vida con sus historias, tiene ese toque especial, que hace que sus escritos tengan algo de lo que carecen los demás. Llámalo talento, duende, salero, savoir faire o lo que te dé la gana… Pero el escritor tiene algo que lo hace único. Esa es la parte que no puede aprenderse. El resto, es como todo: práctica y esfuerzo.

Y…. Estamos como al principio…


Judit de DiegoJudit de Diego. tutora de ► Gramática y Ortografía

Se nace. Pero solo llega a ser escritor quien sabe desarrollar tal perfil.

Creo que todo lector tiene parte de escritor, pero este ha de poseer dos aptitudes innatas: el gusto por la formación (leerlo todo, ser ecléctico) y el ánimo por la práctica. Solo si se tienen estas capacidades y no dejan de alimentarse, uno «se hace» escritor.

Hacerse escritor es nacer en la escritura.


Vicente AbellaVicente Abella, tutor de ► Traducción del lenguaje poético

 Todos nacemos en una época, un lugar y con unas cualidades que condicionan nuestra trayectoria. El amor o desamor de la vocación de escritor nace con nosotros, pero se conforma día a día, no conoce la tranquilidad, necesita la llama y el caminar constante para renacer cada nueva vez. El escritor no nace ni se hace: el nacer y hacerse son un círculo hermenéutico, una espiral de ascenso hacia la realización de la escritura.

Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

El escritor nace, en el sentido de que sin vocación, nadie se hace escritor, hay profesiones mucho más fáciles y rentables que seguir sin predisposición.
Lo que sí es cierto es que el talento sin más, tampoco te convierte en escritor. Debes pulir y trabajar ese talento para que dé los resultados que tú quieres.


José Juan PicosJosé Juan Picos, tutor de ► Novela Histórica

Sin duda, un escritor nace, lo mismo que nace un maestro fresador, un auxiliar de vuelo o un maquillador de cadáveres. De no nacer, sus letras se quedarían flotando en el limbo de las almas nonatas. Y una vez nacido, dado el panorama editorial, hace lo que puede, que no es poco.


Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

Creo que se tiene que nacer con determinadas cualidades y capacidades que, una vez desarrolladas, hechas, parecen traer de la mano la etiqueta de escritor. No es solo escritor el que escribe, sino el que escribe literatura y lo hace bien como fruto de desarrollar las cualidades y habilidades con que nació.

El escritor nace o se hace


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