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género de novela

¿Qué género de novela te parece más difícil de trabajar?

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¿Qué género de novela te parece más difícil de trabajar? ►

Los autores solemos tener tendencia a trabajar un número reducido de géneros, y en muchos casos es uno solo. Hay géneros que nos resultan más cómodos y otros en los que nos sentimos absolutamente extraños e incómodos.

Hoy hemos preguntado a nuestros tutores cuál es para ellos el género que les parece más difícil de trabajar, y estas han sido sus respuestas:


 

Ana GonzálezAna González Duque, tutora de ► Blogging y Redes Sociales para Escritores

Sin duda ninguna, la novela histórica. Lleva un trabajo de documentación imponente detrás, que te puede fallar por un detalle ínfimo.

 


Jaume VicentJaume Vicent, tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

Para mí el genero más complicado de escribir es el humor. Siempre dicen que el sarcasmo (que no es lo mismo que la ironía) pierde su efecto escritor y es verdad, es muy difícil que tenga ese resultado ácido al ser escrito y casi siempre se confunde o pierde por completo el efecto. Hay que ser muy fino y escoger con mucho cuidado las expresiones si quieres que te salga bien. Para mí, lo más complicado.


 

Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

No creo que haya un género más difícil que otro, todos tienen sus ventajas y sus dificultades.
Por ejemplo, el género de novela histórica te obliga a una profunda labor de documentación y a ajustarte a los hechos reales más que otros, pero, por otra parte, te da una base sobre la que crear tu historia.
En cambio en el género fantástico tienes que crear tú mismo el mundo en el que transcurre la narración, lo que supone un esfuerzo extra de imaginación, pero a la vez te da una libertad creativa total.
El género romántico te obliga a trabajar en profundidad los sentimientos para no caer en tópicos y cursilerías, mientras que la novela negra requiere concentrarse en la acción y en construir una trama que suponga un reto intelectual para el lector, además de un entretenimiento.
Por tanto, creo que a cada autor nos parece más o menos difícil un género en función de nuestras preferencias personales como escritores y lectores, más que por las dificultades intrínsecas del propio género.

Estoy con Yolanda, es complicado determinar qué género es más fácil o difícil, dependerá siempre del autor, de lo que le guste, de lo que conozca, de sus experiencias y habilidades. En mi caso particular… la novela erótica sería muy complicada, aunque me he enfrentado a escenas eróticas, me cuesta mucho decir sin decir, sin ser explícito o burdo. Considero que la novela romántica es complicada, por un tema de originalidad, creo que sería difícil escribir novela romántica original. También es verdad que es un género que no me atrae nada, por lo que escribirla sería muy difícil para mí. Pero lo dicho, seguro que habrá autores que no puedan con la fantasía, género donde me siento muy a gusto, como sabéis. Depende de cada escritor.


Raquel Martin CaraballoRaquel Martín Caraballo, tutora de ► Literatura Infantil y Juvenil

Pues estoy completamente de acuerdo con lo que han expresado Chris y Yolanda.
No creo que haya géneros intrínsecamente más difíciles que otros, sino que va a depender siempre del gusto, la preparación y el bagaje del autor.
En mi caso en concreto, me siento más capacitada para enfrentarme al reto de una novela de corte histórico o a un texto erótico (por citar lo contrario a lo que expusieron algunos compañeros) que, por ejemplo, al género fantástico, con el que me identifico mucho menos.
Mi compromiso con este elemento (lo fantástico) está más en la línea cortazariana de hacerlo irrumpir en la esfera de lo cotidiano, con su consiguiente efecto de “extrañamiento”, mucho más que en la creación de mundos en sí mismos fantásticos que no suelo transitar tanto como lectora. Me costaría mucho escribir sobre elfos, hadas, duendes o criaturas extrañas de territorios indeterminados, porque no es un género que frecuente demasiado. Por la misma razón, la novela negra o de corte detectivesco supondría para mí un reto de mayor calado que quizás el género romántico. Creo que la motivación personal siempre va a ser determinante en esta cuestión.


Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa

A mí me pasa como a Chris, no me veo capaz de hacer una novela romántica original y medio interesante, no es un género que me llame y ahí está precisamente la dificultad. Como bien dice Yolanda, no es el género lo difícil, sino la relación del autor con cada género, por su personalidad, sus preferencias, sus gustos, y sus virtudes y defectos como prosista.


 

género de novela

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vicio como escritor novel

¿Cuál fue tu mayor vicio como escritor novel?

By | Mesa Redonda Virtual | 2 Comments

¿Cuál fue tu mayor vicio como escritor novel? ►

En esta edición de la Mesa Redonda Virtual nuestros tutores muestran su lado más humano y comparten con alumnos y lectores los vicios que sufrieron como escritores noveles. Es de justicia reconocer que, en tanto que ente en formación, un escritor no se ve nunca perfectamente limpio de vicios y malos hábitos, pero un paso en la buena dirección es reconocer el error, tenerlo controlado y luchar contra él con todas las armas al alcance.

Deja tu comentario y comparte con nosotros cual es o cual fue el peor hábito al que tuviste (o aún tienes) que enfrentarte.


Víctor L. BrionesVíctor L. Briones, tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

Mi mayor vicio era (y aún hoy a veces me cuesta a pesar de que me lo tome como un ejercicio obligatorio) no aceptar la crítica. Ni siquiera la buscaba. Hoy sé que un par de voces sabias y de confianza te ayudan a mejorar y a ver lo que tu creador egocéntrico no puede. El único requisito para buscar esos críticos amigos es que desde el principio se destierre la complacencia.


Ana GonzálezAna González Duque, tutora de ► Blogging y Redes Sociales para Escritores

Creo que mi mayor vicio, que -gracias al cielo- he conseguido subsanar, era el pensar que era mejor publicar con editorial que autopublicar con calidad. Probé ambas cosas y creo que me quedo, por el momento, con la segunda.


Rebeca Rus_Rebeca R. Rus, tutora de ► Comedia Romántica

Pecaba mucho de impaciencia a la hora de finiquitar las novelas y de pasar a la fase de corrección, lo que sin duda es un grave fallo de escritor novel. Tras muchos meses inmersa en las estructuras y la trama, estaba tan deseosa de terminar que me precipitaba irremediablemente. Mal, mal, mal.


Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica

Mi mayor vicio, con el cual sigo peleándome, debo admitir, son los signos de puntuación. Cuando releo y reviso, me doy cuenta de que cuando estoy inspirado, dedicado al arte, soy generoso hasta el vicio al poner comas y puntos supensivos, que después me veo obligado a quitar. No puedo evitarlo, supongo que no es lo mismo escribir que leer, y uno escribe a su manera, a pesar de que haya que atender más a cómo se va a leer.

Menos mal que la revisión es un deber, el bendito deber de autocriticarse.


Isabel M BarqueroIsabel Martínez Barquero, tutora de ► Iniciación en el relato

Creo que mi mayor vicio fue el intentar decirlo todo, como si tuviera que agotar todos los temas en un solo libro. Me costaba ceñirme a una sola idea o a varias muy concretas. Aún no había descubierto las virtudes de la elipsis o la complicidad que genera con el lector la mera sugerencia, para que este complete y se sienta partícipe de la historia.


Raquel Martin CaraballoRaquel Martín Caraballo, tutora de ► Literatura Infantil y Juvenil

Mi mayor vicio es quizás no dar a leer mis manuscritos a nadie de mi entorno, al menos hasta que ha pasado bastante tiempo desde su cocción. No es tanto una cuestión de no aceptar críticas como de ser excesivamente celosa y reservada con lo que escribo (incluso en la fase previa de inspiración y de generar la idea). Es una especie de “superstición” personal, que me lleva a sentir que si hablo del libro antes de tiempo puede perderse por el camino. Soy consciente de que esta manía me puede limitar bastante, pues el punto de vista crítico de mis amigos cercanos quizás podría aportarme aspectos que yo no veo. Pero es un vicio que no he terminado de corregir. Escribo, corrijo y envío mis trabajos sin pasar antes por esos primeros filtros más próximos.


Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

Tenía varios vicios que dieron como resultado una bonita colección de manuscritos inacabados:
1. No tener paciencia con las nuevas ideas: si estaba escribiendo algo, y se me ocurría una idea para una historia nueva, no podía esperar para empezarla, así que abandonaba la anterior a medias, y me lanzaba sin más a escribir.
2. Modificar los primeros capítulos en función de cómo iba desarrollándose la historia: es lo que llamo la trampa de los primeros capítulos. A medida que vas escribiendo, a veces la narración te pide una voz narrativa distinta de la que habías elegido, o un cambio en los personajes, en el escenario, etc. Cuando esto me ocurría, reescribía esos primeros capítulos y ante cualquier nuevo cambio, volvía a reescribirlos y el resultado es que caía en un círculo vicioso que me llevaba a aburrirme de la historia.
3. No callar mi editor interno mientras escribía: esto hacía que me dedicara más a reescribir que a escribir y mis historias no avanzaban.

Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa

Me pasaba mucho lo que le comenta Isabel, es decir, querer contarlo todo. Cuando uno está embebido en una historia y la conoce bien, no ve el momento de soltar todo lo que sabe para que el lector disfrute tanto de la historia como uno mismo. Es un grave error, desde luego, pues el lector disfruta con una historia bien contada, si quiere información abundante no lee una novela, lee una enciclopedia.


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Como escritor, ¿qué tipo de narrador prefieres?, y ¿como lector?

By | Mesa Redonda Virtual | 5 Comments

Como escritor, ¿qué tipo de narrador prefieres?, y ¿como lector? ►

Cada autor parece más comprometido o más cómodo, al menos, con un tipo de voz narradora. Pero también cada lector siente especial predilección por cierta forma de contar historias. La voz personal del narrador en primera persona puede profundizar tanto en lo íntimo del ser humano que turba, aterra o aburre a cierto tipo de lectores, que se ven más atraídos por la visión de conjunto y por la dinámica narrativa no sujeta a las cadenas de la personalidad o de los pensamientos del narrador que le ofrece el narrador omnisciente. Otros lectores prefieren adentrarse hasta la médula misma del personaje y vivir intensamente con él las mismas experiencias que dispone para él la narración.

Nuestros tutores se han sentado en nuestra Mesa Redonda Virtual y han dado su opinión sobre este asunto. Hay una silla para ti, ¿te sientas con nosotros y nos dejas tu opinión en un comentario?


Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica

No creo que pueda responder a cuál es mi narrador favorito. Creo que el narrador lo demanda la propia historia, su naturaleza se va configurando a medida que trabajas en el argumento, en la trama, en los personajes y en como presentar todo ese puzle. Es una pieza más de la historia, y cada historia necesita su narrador. No me atrevería a decantarme por uno a priori. Algo muy importante para determinarlo, son los propios personajes, pues él es uno de los personajes, y hay que determinar su papel en la historia, de la misma manera que se hace con lo demás.

En todo caso, a riesgo de contradecirme, diría que suelo usar un narrador testigo. No me gustan los narradores omniscientes, que lo saben todo. Al menos, hay que tener mucho cuidado con ellos. Pero sí me gusta jugar con la información que poseen: ésa es su principal función.

En cuanto a mi yo lector, creo que es incluso más difícil quedarse con uno. Lo que está claro, es que un narrador mal elegido, sin funciones claras, o cuyo autor no respeta, manda una historia a la trituradora.


Raquel Martin CaraballoRaquel Martín Caraballo, tutora de ► Literatura Infantil y Juvenil

Secundo la opinión de Chris. No puedo quedarme a priori con un narrador determinado. Creo que cada historia, por su naturaleza particular, demanda el suyo, necesita el suyo, exige el suyo. Y cuando se elige mal, simplemente, la historia chirría y no funciona. Como escritora creo que evito mucho la omnisciencia. Si elijo la tercera persona narrativa, por lo general, suelo renunciar a esos poderes extraordinarios en favor de una voz más equisciente, con más capacidad para observar y estar atenta a los “pequeños gestos” que puedan translucir pensamientos o sentimientos que a la facultad de penetrar directamente en las mentes de los personajes. Y si la historia me pide una omnisciencia más marcada (estar en todas partes y saberlo todo), al menos procuro que de ese poder no se deslicen nunca juicios de valor.

Cuando, por necesidades de la historia, he de situar la voz narrativa en la primera persona, creo que tiendo a arrimarme más al narrador-testigo que al protagonista, quizás por la misma razón: normalmente me parece más interesante no tener acceso a los pensamientos del resto de los personajes, lo que convierte a la voz en ese “espía detrás de la ventana” que tanta vivacidad puede aportar a la historia.
Una voz que me encanta (como escritora y como lectora) es la del narrador en segunda persona. No es muy habitual, pero cuando ese “tú” narrativo está justificado y logrado puede darnos registros de enorme belleza e intensidad.

Aprendí lo que sé de autores como Robert Graves, Marguerite Yourcenar, Amin Maalouf y Mujica Laínez (así, con los acentos cambiados, como él quería). Y a ellos les gustaba la primera persona: Claudio, el conde Belisario, Adriano, Orsini y León el Africano; otra cosa me parece tirar la piedra y esconder la mano.


Víctor L. BrionesVíctor L. Briones, tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

Un poco en la línea de lo que se ha dicho opino que el narrador ha de ser ante todo sincero. Incluso hasta un narrador que no es el que más puede beneficiar de primeras a una historia puede salir del trance de forma solvente si se muestra como fiable.

Aunque reconozco que siento cierta debilidad por una buena historia contada en primera persona y con una buena dosis de humor.


Rebeca Rus_Rebeca R. Rus, tutora de ► Comedia Romántica

Como Víctor tengo una debilidad por las historias contadas en primera persona, pero intento salirme en ocasiones de ese tipo de narrador para experimentar otra forma de trabajar el humor. Si bien es cierto que el narrador tipo omnisciente es más árido para escribir comedia, pero siempre hay maneras de dar con la forma de hacerlo. Nunca tengo muy claro qué tipo de narrador voy a seleccionar, es el tono el que me lo va dando.


Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

No tengo preferencias en cuanto a narradores, ni como lectora ni como escritora. Creo que el buen narrador es el que acompaña al lector sin hacerse notar, incluso cuando se trata de narradores en primera persona.
Por eso es importante no forzar dicha elección, sólo porque en los manuales de escritura dicen que tal narrador hace que  el lector empatice con el protagonista, o que otro es mejor porque presenta los hechos de manera objetiva.
Debemos dejar que la historia suene en nuestra cabeza, y escuchar qué narrador nos la cuenta.

Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa

Me gusta mucho lo que ha dicho Yolanda: “…sin hacerse notar, incluso cuando se trata de narradores en primera persona”.

Creo que cada historia pide su tipo de narrador, del mismo modo que pide su ambientación, sus personajes y casi hasta sus hitos narrativos. En mi taller La voz narradora hago diversos ejercicios precisamente con el fin de que el alumno aprenda a detectar cuál es ese narrador que pide la historia que va a escribir. A mí, como autor me gusta desarrollar historias que piden narradores omniscientes, y también me siento cómodo con la primera persona.

Como lector me quedo con lo que dice Yolanda, me gustan las historias en que el narrador está tan bien logrado que resulta invisible.

Gracias a todos por participar, hasta el domingo que viene.


tipo de narrador

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Como lector, cuáles son tus géneros favoritos

Como lector, ¿ cuáles son tus géneros favoritos ?

By | Mesa Redonda Virtual | 8 Comments

Como lector, ¿ cuáles son tus géneros favoritos ? ►

Como formadores de escritores, los tutores de la Escuela hablamos mucho sobre cómo escribir o sobre cómo sacar el mejor partido a los potenciales de nuestros alumnos, pero pocas veces hablamos de lo que nos gusta leer.

Ahora es el momento, hemos hecho esta pregunta Como lector, ¿cuáles son tus géneros favoritos? a nuestros tutores y esto es lo que han contestado:

Leo de todo salvo terror (lo siento, Jaume). Pero me muevo más a gusto en la novela juvenil (sobre todo, de Fantasía) y en la de humor. Con su toque romántico, por supuesto. Lo que demuestra que tengo casi siempre la cabeza en el aire XD.


Raquel Martin CaraballoRaquel Martín Caraballo, tutora de ► Literatura Infantil y Juvenil

Para mí existe la poesía… y luego todo lo demás. Soy lectora ávida de poesía. Y cuando hablo del género lírico, me refiero en el sentido más amplio. Me gusta encontrar poesía en un poema, pero también en un cuento, en una pieza teatral, en una canción, en una novela… ¿Y por qué no?, en la vida misma. La literatura para mí es una forma de encontrar poesía entre renglones. A veces ocurre en el género fantástico. Pero otras en textos muy realistas. Me atrae mucho el realismo mágico, o eso que se ha dado a llamar “lo real maravilloso” que no es otra cosa que un feliz encuentro poético con la realidad. Y quizás por eso adoro la literatura infantil, porque contiene esa mirada primigenia sobre el mundo que es pura poesía.


José Antonio Muñoz_José Antonio Muñoz, tutor del taller ► He escrito un libro, y ahora ¿qué?

En mi caso, ¡viva la dispersión! Aunque, si debo escoger, me inclino, en literatura, por la novela policiaca. Es el género que más he leído desde la adolescencia. En ensayo, me inclino por las biografías y memorias, una manera de adentrarme en la vida de personas a las que admiro y que, a veces, ha provocado que cambiara de opinión sobre ellas. En mi biblioteca también destacan los libros sobre cine, expresión artística que, junto a la escrita, más disfruto.


Jaume VicentJaume Vicent, tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

 Para mí, es el terror y la novela negra. Mis primeras lecturas fueron Poe y Bécquer, me enamoré de las leyendas de Bécquer y tuve pesadillas con los cuentos de Poe. Comencé a escribir a los 13 o 14 tratando de imitarlos. Luego conocí a Lovecraft y me abrió un nuevo macrocosmos, lleno de ojos, tentáculos y seres más viejos que el propio tiempo, luego vino King, y con él, llegó el convencimiento de que quería dedicarme a escribir, de que quería escribir. El terror me abrió las puertas de la literatura, con el tiempo, aprendía a apreciar otros géneros, a leer a los clásicos… Pero para mí la literatura comenzó con el terror.

Yo disfruto mucho leyendo novela histórica, por un lado, y fantasía/ciencia-ficción por otro. Ya sea novela, relatos largos o cortos. Debo admitir que me limito bastante a esos géneros, y algo tiene que motivarme mucho para leerlo. En cuanto a la novela histórica, no me importa mucho en qué época esté ambientada, o si es una historia que transcurre en el presente pero está relacionada con el pasado (al estilo Reverte, mi autor favorito) o si es una historia ambientada por completo en una época pasada. En cuanto a la fantasía (y subgéneros) estoy abierto, pues leo para disfrutar y para aprender, así que trato de abarcar un poco de todo. Ahora mismo estoy leyendo fantasía-terror: “El océano al final del camino”, de Neil Gaiman.


Víctor L. BrionesVíctor L. Briones, tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

Raquel, me has emocionado y he sentido una corriente de empatía automática y fuerte. Je.

Ahora en serio, a mí lo que más me gustan son los libros de autoayuda…

Y ahora en serio de seriedad con ceño fruncido y gafas en la punta de la nariz:
Me gusta leer de todo, decía Bradbury que su receta era picotear de varios géneros, leer basura para poder diferenciar lo que no lo es, y siempre tener entre manos un ensayo, una novela o relatos y poesía. Creo firmemente en esas recomendaciones del bueno de Ray. No tengo mucho problema en leer varios géneros porque soy de los que siempre tienen libros empezados “rodando” por los rincones de casa.

Aunque si tuviera que elegir me quedo con la poesía que digamos supone un porcentaje elevado de mi bagaje lector. Después, el resto de géneros se mezclan y se alternan, según mis elecciones puntuales. Mi gran carencia, el teatro, que leo solo de forma puntual.
En mi caso, esto de los gustos va según el momento​. En general, lo que más leo es narrativa breve y novela negra, pero también me encanta picotear del género epistolar o tomar alguna pildorita de poesía de vez en cuando. Algo que hago cada verano es tirarme de cabeza dentro de un gran novelón: termino ahora los cuentos de Ana María Matute para embarcarme con el capitán Ahab. ¡Casi nada!

Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

Yo empecé escribiendo teatro y me encanta leerlo; aunque no esté pensado para ser leído, me siento muy cómodo con ello. En narrativa me gusta leer de todo, y cuanto más variado en formato, género y época, tanto más me enriquezco. Me gusta mucho leer poesía, porque a veces me revela el camino interior a seguir. También leo mucha metaliteratura.


Como lector, cuáles son tus géneros favoritos

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¿ Cuál es tu distopía favorita ?

¿ Cuál es tu distopía favorita ?

By | Mesa Redonda Virtual | 12 Comments

¿ Cuál es tu distopía favorita ? ►

Hoy vamos a hablar de un asunto que no suele dejar indiferentes a los amantes de la literatura, a unos porque no les gustan, y a otros porque cada uno defiende con pasión su preferida frente a la de los demás. Hoy hablaremos de las distopías.

Nuestros tutores eligen su distopía favorita y explican por qué, ¿quieres sentarte con nosotros y exponer tu elección? Deja tu comentario al pie de esta publicación, nos importa tu opinión.


Jaume VicentJaume Vicent. tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

Brave New World” (Un mundo feliz) de Aldous Huxley. Un mundo estratificado, controlado al milímetro por el tipo de genomas superiores (Alpha +) que deciden qué tipo de “persona” nacerá de las probetas. Un mundo sin sentimientos, dónde la única opción de escapar a su gris realidad es tomarse un par de tabletas de “Soma” que también son reguladas por los genotipos superiores. ¡Por Ford que es un gran mundo éste!

Para esto soy una clásica. Sin dudar, y en primer término, Un mundo feliz, de Aldous Huxley, seguida de Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, y de 1984, de George Orwell. Tampoco quiero dejar fuera Solaris, de Stanislaw Lem.


José Juan PicosJosé Juan Picos, tutor de ► Novela Histórica

¿No vivimos ya en una? Sí, pero no es mi favorita; ese lugar se lo reservo a Viajes a lugares remotos del planeta, más conocida como Los viajes de Gulliver, la amarga y vitriólica creación de Jonathan Swift. ¡Pues claro que no es una obra infantil! Y muchos adultos tampoco deberían leerla si no quieren despertar del anestésico sueño que los alivia. Cuando el doctor Lemuel Gulliver deja atrás a pigmeos y gigantes, acaba en Laputa (con perdón), la isla flotante dominada por la pompa y la vanidad intelectuales, cruel aniquiladora de enemigos por medio de bombardeos aéreos; luego se nos encoge el corazón con los ancianos inmortales de Luggnagg, para siempre acompañados por las amarguras y achaques de la vejez; y, finalmente, comprendemos la congoja de Gulliver al abandonar a los houyhnhnm, caballos virtuosos que domestican a hombres viciosos y degenerados, los yahoo. Pero hay otro librillo de Swift, un ensayo tremendo titulado Una humilde propuesta, que casi entraría en esta categoría. Propone una sociedad pavorosa sin hambre infantil, donde los jóvenes no lleguen a convertirse en una carga para su nación… No, mejor no te lo cuento: búscala, hay una edición en castellano de hace tres años. Espero que el gobierno de corsarios que padecemos no sepa nada de ella, por la cuenta que nos trae. Esa sería la distopía favorita de Cristóbal Montoro y Alfonso Alonso.


Raquel Martin CaraballoRaquel Martín Caraballo, tutora de ► Literatura Infantil y Juvenil

Una de las distopías que más me han marcado, no sé si por la temprana edad en que leí la obra, fue Rebelión en la granja, del maestro George Orwell. En mi opinión es una ficción inolvidable por su mordacidad, por su fina ironía, por su demoledor lenguaje sarcástico capaz de dibujarnos el derrumbe interior de un mundo utópico de la forma más original y despiadada. Me impactó cuando la descubrí siendo adolescente. Me impresionó en una segunda lectura años más tarde, cuando tuve más capacidad para descifrar todas sus claves históricas. Y todavía hoy la considero una obra visionaria al tiempo que muy vigente, si la extrapolamos a muchos escenarios actuales. Creo que esa sociedad ficticia indeseable que tan sabiamente nos retrató Orwell en aquella granja de cerdos sigue estando, desgraciadamente, de rabiosa actualidad, porque si hay algo que fijó aquella obra fue la definición natural del ser humano como animal político en continua rebelión contra su propio fracaso.


Judit de DiegoJudit de Diego, tutora de ► Gramática y Ortografía

En enero de 2010 leí la distopía que más me ha emocionado hasta ahora: la novela gráfica de Alan Moore y David Lloyd, V de vendettaEn mi opinión, la novela tiene una potencia narrativa estupenda y una fuerza visual que dan coherencia y veracidad al universo literario recreado durante toda la obra. La mezcla de estos dos elementos me pareció, simplemente, maravillosa. El tratamiento que dan los autores, desde el lenguaje verbal y visual, a temas como la sociedad de control y el totalitarismo me dejó tocada durante días. Cuando terminé de leerla, no paraba de preguntarme: «¿Y si ahora nosotros…?». Tres meses después, comenzaron los primeros alzamientos de la Primavera Árabe y, un año después, el movimiento 15M. Como es evidente, no hay relación alguna entre mi lectura y la reacción social… ¿o sí? A veces, la literatura y la vida se tocan.
El mejor gancho de una buena distopía es mostrarla mucho más cercana y presente de lo que, en principio, debería ser. Por eso también disfruté leyendo Fahrenheit 451. ¿Quemar libros por orden del Gobierno porque la lectura hace enloquecer? Aunque Bradbury lo ubicara en una sociedad futura, casi cuatrocientos años antes un cura y un barbero había prendido fuego a la biblioteca de Alonso Quijano a imitación de las quemas inquisitoriales del siglo xv.

Mi distopía favorita es B de Margaret Atwood. En esta novela se narra la radical vuelta de EEUU a valores puritanos tras el asesinato del Presidente y los congresistas. Entre otros cambios, las mujeres pierden todos sus derechos y quedan convertidas en seres de segunda al servicio de los hombres. Esto llega al extremo de surgir una suerte de esclavas, las criadas, que pasan a ser propiedad de su señor, hasta el punto de perder su nombre y adoptar el de su dueño, además de obedecer en todo, incluido mantener relaciones sexuales con él, siempre en presencia de su esposa, con el fin de procrear.
En la narración, Margaret Atwood cuenta también, mediante flashbacks, cómo era la vida antes, y ese contraste hace la situación de la protagonista aún más dura y asfixiante.
Lo que me gusta de esta distopía son los paralelismos que se establecen con la situación actual de las mujeres, su denuncia de la discriminación de la misma, y de cómo muchas veces las mujeres somos nuestro peor enemigo, porque buscamos lo que nos separa antes de lo que nos une.


Víctor L. BrionesVíctor L. Briones, tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

Mi distopía favorita es Fahrenheit 451, de Ray Bradbury. Me gusta porque en ella la literatura es protagonista absoluta, porque tiene el papel central que se merecería en nuestro día a día, se le concede la importancia que merece, por decirlo así. Y el final, qué me decís del final…


Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

Sin ninguna duda me quedo con 1984, de Orwell. Creo que es la que mejor dibuja las miserias humanas que llevan a unos a encadenarse en un estado irreversible de esclavitud y a otros al otro extremo de esas cadenas. Sus personajes transmiten con un fuerza increíble la angustia humana.


¿ Cuál es tu distopía favorita ?

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Qué fallo no le perdonas a una novela

¿ Qué fallo no le perdonas a una novela ?

By | Mesa Redonda Virtual | 5 Comments

¿ Qué fallo no le perdonas a una novela ? ►

Todos nosotros, como lectores, tenemos en mente, aunque a veces de forma invisible, una lista de cosas que no le perdonamos a una novela.

Siéntate con nuestros tutores en esta Mesa Redonda Virtual, lee sus opiniones y deja la tuya.

Estas son sus opiniones:


José Juan PicosJosé Juan Picos, tutor de ► Novela Histórica

Como tutor de Novela Histórica y lector del género, acabo de pasar por esa situación: no soporto a los autores trileros (y a las editoriales, claro). Rabia, pero de pitbull, es lo que me invade cuando me venden un libro de Historia apenas novelado como si fuera una novela: vaca vieja por kobe. Si, además, la trama nace del manido manuscrito encontrado por azar, me dan ganas de llamar a los bomberos de Farenheit 451. Ya no te cuento si, encima, el autor trabaja ex machina, con trucos de prestidigitador de picnic de empresa. Menos mal que lo saqué prestado de una biblioteca pública…


Raquel Martin CaraballoRaquel Martín Caraballo, tutora de ► Literatura Infantil y Juvenil

Me suelen caer muy mal las novelas con “exposiciones forzadas”. Me refiero a esos narradores que, de pronto, sin venir demasiado a cuento, se dirigen a mí como lectora, de manera directa, para explicarme las cosas. No suelo aceptar con mucho agrado la interrupción de esa voz (menos aún, cuando hay injerencia por parte del autor) que denota pedantería o torpeza mientras recurre a un mecanismo chirriante para presentarme cierta información que debería haberme comunicado de manera sutil. Me recuerda mucho a cuando alguien cuenta un chiste en una reunión y, a falta de carcajadas, se dispone a explicarlo.  Es un fallo que detesto pero con el que, a veces, soy benévola. Sin embargo, el que no suelo perdonar de ninguna manera es el de un arranque flojo o mediocre. Creo, por eso mismo, que una de las cosas más difíciles de una novela es su comienzo. Si éste no es capaz de agarrarme por el pescuezo y meterme de un brusco empujón en la historia, si no me noquea en los primeros párrafos o páginas, si no hay una voz lo suficientemente potente que me convenza de que me quede con ella en las siguientes horas o días de mi vida, no suelo tener piedad con la novela. El comienzo de una historia es algo así como “el amor a primera vista”.

No les perdono que me dejen en el mismo lugar del que partí o que no tengan ni pizca de poesía.
Después de una buena novela tiene que haber algo nuevo dentro de tu mente o tu pecho.
También me causa urticaria los “pasajes globo”, esos en los que el narrador-autor se gusta a sí mismo tanto que acaba saliéndose de su propia historia.
Hay varias cosas que no perdono: las faltas de ortografía, las malas traducciones (¡qué perjuicio puede hacer un mal traductor a una novela!), pero sobre todo, los malos finales. Esos finales en los que te quedas como si te hubieran dejado con un palmo de narices. Por muy bueno que sea el libro, si su principio y su final no lo son, no es para mí.

Rebeca Rus_Rebeca R. Rus, tutora de ► Comedia Romántica

Aquí va mi lista de cosas imperdonables:

1.- Los personajes que se contradicen, que el autor describe de una forma, pero luego actúan diferente y sin justificación. Porque ellos lo valen…
2.- Los clichés y los estereotipos.
3.- Los finales tran previsibles que bostezo.
4.- Los finales que no están a la altura porque el autor no sabe salir del clímax tan gordo en el que se ha metido.
5.- Los finales repentinos porque el autor está deseando terminar con su novela y no tiene ganas de desarrollarlo más.
6.- Las descripciones llenas de “palabros” para demostrar que eres muy culto.
7.- Los “palabros” como “juas”, “maris” y todos esos falsos costumbrismos que se utilizan cuando se quiere hacer entender que el texto es gracioso. Y no lo es.
8.- Las novelas que no aportan nada, incluso cuando están clasificadas como Literatura de piscina.
9.- Las novelas pretenciosas, tan rebuscadas y falsamente complejas que no tienen más fin que el de lucirse.
10.- Las novelas con faltas de ortografía, errores de sintaxis, de maquetación o de diseño (me molesta mucho que se ponga de moda una portada y todo el mundo se dedique a copiarla sin parar).
Pues para no repetirme con lo dicho por alguno de vosotros, solo indicaré que me molesta que una novela esté mal escrita.
¿Cuándo está mal escrita una novela? Ahí van los casos más sobresalientes para mí:
—Cuando los defectos ortográficos, de sintaxis y demás formales son tantos y tan obvios que te distraen la atención continuamente y te descentran de la trama.
—Cuando, a pesar de ser escrupulosa la escritura, aburre hasta a las piedras por no haber sabido exponer de forma adecuada la trama.
—Cuando es ñoña o pedante.
En definitiva, cualquier argumento me vale siempre y cuando me lo expongan bien escrito, bien hilado, sin pedanterías insufribles ni exhibición pornográfica de un sentimentalismo barato.
Estoy de acuerdo con casi todo lo expuesto por mis compañeros/as, pero, si tengo que destacar algo que me resulta imperdonable en una novela, es que el autor me cuente las cosas en vez de mostrarlas.
No quiero que me cuente que el protagonista es valiente, quiero ver cómo demuestra su valentía. No quiero que me cuente que la protagonista está cansada, quiero que me haga sentir el cansancio de la protagonista.
Quiero ser yo la que descubra lo que el autor me quiere contar, no que me dé todo hecho y yo me limite a pasar los ojos sobre el papel.
Esto no quiere decir que no haya que contar a veces cosas para situar al lector y dar un contexto a la historia, pero sólo hay que recurrir a ello cuando no quede más remedio, cuando se hayan agotado todas las vías para que el lector conozca la información necesaria para entender la historia.
No es fácil, o al menos a mí no me resulta fácil cuando escribo, pero hay que esforzarse al máximo para lograrlo.
Es difícil aportar algo nuevo a estas alturas, así que perdonadme si me repito. Algo que me hace dudar si seguir leyendo es, principamente el ritmo, un comienzo lento suele echarme para atrás, por mucho que tenga interés en leer el libro. Me ha pasado en los dos intentos que he hecho con An Mª Matute, cuando la oía hablar y soñar, me parecía una señora increible, pero cuando he intentado leerla, no he podido con ella. Me da mucha pena.

Otras cosas que me hacen dejar un libro, casi ofendido, es que sea predecible, o que no sepan encajar bien las piezas de la trama, y los conflictos no estén bien estructurados, lo que lleva a un libro a ser predecible y al autor a optar por soluciones a los conflictos que no son verosimiles. No dejemos de lado las malas expresiones, errores sintácticos o de ortografía (me molestan especialmente los “palabros”, como dice Rebeca en su punto 7º). Y para terminar, me indigna mucho que una historia no sea creíble, que haya errores lógicos, que los personajes no actuen en consecuencia con su forma de ser y su situación (especialmente esta última).


Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

Me quedo con lo que dice Víctor Briones, si una novela no me hace viajar, sentir, vivir…, no merece ni mi tiempo ni mi atención.
Una novela debe ser un viaje, una novela debe suponer una transformación de sus personajes y, por tanto, de su lector. Una novela debe enseñarte algo sobre la vida. Y esto no depende de lo que el lector ya conozca, sino de lo bien que la novela lo enseñe.

Qué fallo no le perdonas a una novela

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¿Crees que en literatura ya está todo escrito ?

By | Mesa Redonda Virtual | 4 Comments

¿Crees que en literatura ya está todo escrito ? ►

Esta pregunta es casi tan vieja como la propia literatura, pero al igual que siempre es posible escribir algo nuevo, siempre es posible obtener una respuesta nueva a esta pregunta.

Siéntate con nuestros tutores en esta Mesa Redonda Virtual y deja tu opinión.

Estas son sus opiniones:

 


Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

Espero que no, si no no sé qué puñetas estoy haciendo con mi vida.


Jaume VicentJaume Vicent. tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

En la literatura nunca está todo escrito. Puede que sólo existan 1000 variaciones del cuento o que todas las historias se reduzcan a dos grandes argumentos (alguien llega a un lugar, alguien se marcha de un lugar), sin embargo, siempre quedan nuevos argumentos por descubrir. Desde el momento en que cada persona tiene experiencias únicas en la vida tiene la posibilidad de contar una historia diferente, aunque escriba sobre vampiros, hombres lobo o momias, cada escritor tiene una voz que lo diferencia que lo hace único, y es por eso que siempre existirá una historia nueva que contar.

También debemos tener en cuenta que la historia avanza, hace 100 años no se podía escribir sobre Vietnam, la guerra de Irak, los nazis, la clonación o sobre un fenómeno como es ISIS y el terrorismo islámico. Nunca estará todo escrito, porque nunca dejan de suceder cosas sobre las que poder escribir.

Isabel M BarqueroIsabel Martínez Barquero, tutora de Iniciación en el relato

Es más que probable que todo esté ya escrito. Somos continuadores de una tradición iniciada hace miles de años y los anhelos de originalidad absoluta en los grandes temas son pueriles. Pero esto no debe desanimarnos, pues sí cabe esa originalidad en la manera de plantear esos temas, en nuestra mirada personal e intransferible.

En consecuencia: humildad para saber que no hemos inventado la pólvora y osadía para la muestra de nuestro quehacer como algo propio, como un modo de mostrar la realidad o la fantasía que sí es novedoso.
Decir todo es como decir siempre o nunca, pero se contradice con aquello que dice que no hay nada nuevo bajo el sol. Creo que la totalidad es inabarcable, sobre todo si se trata de algo tan cambiante como el hombre o el mundo en el que vive. Quizá esté ahí el secreto de la Literatura: ser capaz de captar el cambio para encontrar ese nuevo qué, esas perspectivas nuevas desde la que mirar y tratarlo.

José Antonio Muñoz_José Antonio Muñoz, tutor del taller ► He escrito un libro, y ahora ¿qué?

Sí y no. Tal y como Jordi Balló y Xavier Pérez expusieron en el ensayo La semilla inmortal, dedicado a los argumentos cinematográficos (extrapolables en muchos casos a la literatura), hay una serie de temas recurrentes, unos cánones argumentales que, por ser intrínsecos a la naturaleza humana, permanecen a lo largo de los tiempos en todas las culturas. Por otra parte, T. E. Lawrence escribió que “para ciertos hombres, nada está escrito si ellos no lo escriben”. No podría estar más de acuerdo. Lo que hace diferente y perdurable una obra es la manera en que el autor se enfrenta e interpreta esas ideas.  Está en manos de los creadores, de sus talentos y experiencias, el renovarlas adaptándolas a cada época.
Intentaré explicarme sin que nadie antes lo haya hecho igual aunque sí con los mismos argumentos. Lo haré con un ejemplo: cada año salen unas cuantas-muchas obras que se ambientan en nuestra pasada Guerra Civil. De todas esas aproximaciones un par de ellas aportan enfoques novedosos, aportan luz a acontecimientos casi inéditos o tienen alguna otra característica que las hacen especiales. Eso demuestra que hasta en los tópicos más manidos se puede uno poner a hacer literatura.
Hay una frase hecha que me gusta mucho: ” Y dale perico al torno”. Pues eso, a darle, hasta que tengamos algo que deje a alguien con las “patas” temblonas.

José Juan PicosJosé Juan Picos, tutor de ► Novela Histórica

Si aún crees en la abollada idea del Progreso occidental, no es que pienses que todo está escrito, es que vagarás sin rumbo con la soberbia y la oceánica tristeza de los pobres inmortales de Luggnagg, descritos por Gulliver. Si para ti los antiguos representan la niñez del mundo y los contemporáneos su madurez, no queda nada por decir. Por fortuna, cada nueva generación vuelve a sorprenderse, a inquietarse, a rebelarse, a temer, a odiar y a amar. Solo necesitan sus propias palabras. Y los viejos escépticos nos iremos y no volveremos más…
Estoy de acuerdo con lo que decís, especialmente con Jam Muñoz. Si analizamos cualquier línea argumental podríamos encontrar parecidos con líneas anteriores, pues eéstas siempre se repiten, cual expresión de nuestro ADN cultural. Llevamos contando historias desde hace milenios, y creo que podemos concluir que las líneas argumentales son inmutables. Aquí es donde entra nuestra capacidad como creadores para aportar cosas nuevas: la manera de contarlo, la forma de encajar las ideas de la trama, de construir personajes y de diseñar ambientaciones para las historias son nuestro campo de trabajo. La creatividad no sólo se compone por la originalidad, es decir, la habilidad de aportar ideas novedosas (tema que abordamos directamente), sino también por la capacidad para tomar el mayor número de ideas previas y saber combinarlas, cambiarlas o elaborarlas de forma atractiva. Ése es nuestro objetivo como creadores.

Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

En literatura falta por escribir nuestro todo. El todo que cada uno lleva dentro y que nadie antes ha podido escribir por nosotros.


en literatura ya está todo escrito

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¿El escritor debe escribir lo que se vende o debe escribir lo que le gusta?

By | Mesa Redonda Virtual | 5 Comments

¿El escritor debe escribir lo que se vende o debe escribir lo que le gusta? ►

¿Seguir una moda que viene marcada por el gusto y la pasión de otros o escribir lo que te gusta y te apasiona?

¿Debe un escritor atender más a su pasión o a su bolsillo?, ¿Qué sacrifica un escritor cuando se entrega a las cifras de ventas?, ¿qué sacrifica un autor cuando se entrega a la pasión ciega de su escritura?

A estas y otras preguntas dan respuesta nuestros tutores en esta nueva edición de la Mesa Redonda Virtual de la Escuela de Formación de Escritores.

Toma asiento junto a nuestros tutores y déjanos tu opinión.


Nuestros tutores opinan:


Jaume VicentJaume Vicent. tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

El escritor debe escribir lo que le gusta. Un escritor no debe cambiar de estilo sólo porque se venda más o esté más de moda. Muchas de las grandes obras llegaron en momentos en los que ese estilo o género era rechazado por la gente. Un escritor debe escribir sobre lo que conoce, sobre lo que ama. No puedes escribir algo bueno si odias lo que estás escribiendo, si no disfrutas de cada frase que escribes, ¿por qué van a hacerlo tus lectores?


Isabel M BarqueroIsabel Martínez Barquero, tutora de Iniciación en el relato

Indudablemente, el escritor debe escribir lo que le gusta.
Escribir es un acto solitario que se ejecuta movido por una pulsión irresistible. De ahí que quien escribe deba plasmar su voz al margen de razones comerciales y modas. Si lo escrito gusta a los otros y se vende, pues tanto mejor, pero el escritor jamás debe sentirse presionado por cuestiones ajenas al propio acto creativo. Una cosa es el comercio y otra bien distinta la literatura.

Víctor L. BrionesVíctor L. Briones. tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

El escritor debe escribir lo mejor que sepa y si lo hace alejado de “rellenar” el texto de lo que se espera de él, mejor. Después la mercadotecnia se ocupará de vender la obra. Es más, puede que decidamos intentar el pelotazo editorial y que escribamos una obra adscrita a un género de moda o con los usos que parecen funcionar mejor en el mercado. Aun así el “producto” tendrá que ser vendido.

En definitiva, hagamos lo que hagamos, para que un libro se venda, tendrá que rendir pleitesía a las técnicas del dios mercado; así que al menos escribamos lo que de verdad nos apetezca.

Érika GaelÉrika Gael, tutora de ► Maquetación e Inteligencia Emocional para Escritores:

Tal vez suene demasiado utópico, o yo siga pecando de ingenua a pesar de la experiencia, pero tengo la firme convicción de que el escritor tiene que escribir lo que le sale de las entrañas, sea lo que sea. Que se haya convertido en un negocio, no quiere decir que la literatura haya dejado de ser un arte. Antes o después, todo aquello que sale del corazón acaba encontrando su propio público.


Ana GonzálezAna González Duque. tutora de ► Blogging y Redes Sociales para Escritores

Depende de si tiene que pagar o no la hipoteca con sus libros.

No, en serio, creo que todos nosotros preferimos escribir lo que nos gusta. Es más, preferimos escribir lo que nos gusta como lectores. No recuerdo quién dijo que escribimos el libro que nos gustaría leer y no encontramos.

José Juan PicosJosé Juan Picos, tutor de ► Novela Histórica

Como periodista y guionista, llevo muchos años escribiendo para otros. Así me hice consciente de lo que vale y lo que cuesta escribir. Ahora que escribo para mí, busco sintonizar valor y coste, crear un producto propio, profesional y rentable.
No comparto el prejuicio que sostiene que el ideal del escritor es ser un mártir de la incomprensión general. Se me antoja una madriguera con muchas trampas.
Tampoco estoy de acuerdo con la polarización intelectual, tan apreciada por los medios de comunicación (si lo sabré yo), que provocan así conflictos muchas veces artificiales: carnívoros contra veganos, cava contra champán, nacionalismos a la greña, mar o montaña, coche contra bici, PP o PSOE, masculino versus femenino, escritura de calidad contra best sellers… Y así hasta el infinito.
Entiendo que sentenciar que las ventas editoriales son sinónimo de ínfima calidad no ofende al autor, sino al lector, pues se duda de su criterio (como nuestros políticos con los ciudadanos). En fin, que prefiero llevarme los royalties en vida a que mi fantasma disfrute mi fama póstuma.


Rebeca Rus_Rebeca R. Rus, tutora de ► Comedia Romántica

Yo creo que escribir exclusivamente lo que se lleva, lo que dicta la moda o lo que piensan las editoriales que vende es un error. Si bien es cierto que cierto libro de éxito nos puede inspirar nuestra propia historia, lo ideal es que un escritor se sienta libre para escribir lo que le apetece sin más directrices que hacerlo lo mejor posible y disfrutarlo al máximo.


Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

Creo que el escritor debe intentar mantener un equilibrio. Si sólo se fija en lo que vende, puede terminar con un producto correcto, pero nunca excelente. Si escribe únicamente lo que le gusta, sin preocuparse por los gustos del lector, puede encontrarse con que le lean pocos, pero que estos pocos aprecien realmente su talento.
Por todo esto, opino que el escritor debe escribir primeramente lo que le gusta, cualquier otra cosa podría resultar artificial, pero con un ojo puesto en lo que vende, para poder aplicarlo en un momento dado a sus textos para hacerlos más atractivos al lector.

Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica:

Creo que para escribir bien, para ser excelente, uno tiene que estar motivado. A mayor motivación, mejor será el resultado, y eso se consigue escribiendo lo que te gusta. Como le escuché (o leí) a Víctor una vez: el primero que tiene que quedar satisfecho es el propio escritor. Si hacemos de la escritura un oficio, es porque nos gusta, vivir de esto es muy difícil y arriesgado, así que si encima escribes algo con lo que no estás motivado, solo para vender… no creo que dures mucho. Por supuesto hay casos y casos, como sabéis, existe la figura del escritor por encargo, totalmente lícita.
Está claro que lo ideal es alcanzar un equilibrio, como estáis diciendo. Si escribes lo que te gusta y encima lo que escribes es comercial, estarás mucho más cerca del éxito que si sólo cumples uno de estas dos condiciones.


Judit de DiegoJudit de Diego. tutora de ► Gramática y Ortografía

Yo contesto un poco a la gallega e intento ir hasta el meollo de la cuestión. ¿El escritor escoge aquello sobre lo que escribe?
Decía Cortázar que escribir es un acto de posesión, en el que una materia informe y oscura (tal vez habitante de la memoria pasiva) se apodera del escritor para que este le dé forma (palabras) y lo convierta en un ser vivo y autónomo. Que ese “algo literario” y autárquico coincida o no con el gusto del autor o del público… es harina de otro costal (quizá llamado mercadotecnia).

Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

Considero más escritor a aquel que, a la hora de escribir, se deja llevar menos por una finalidad comercial. La escritura está hecha de pasión, pero no de una pasión comercial. Aunque también hay que ser conscientes de que rara vez, durante el proceso creativo, puede el escritor evitar pensar en el futuro de su obra y en cómo la encajará el público. Así que, aunque sea sin ayuda externa, no siempre se puede decir que el escritor no considere las posibilidades comerciales de su obra, lo que tampoco quiere decir que esté escribiendo para vender en lugar de escribir lo que le gusta.

“Lo que vende” no es sino el resultado de un proceso más o menos rápido en el que toda la maquinaria intermediara entre autor y lector ha conseguido la predisposición del público hacia determinados “productos literarios”. Al calor de esa llama, muchos autores abandonan la pasión de la escritura por la pasión de las ventas.

Creo que un escritor debe estar más cerca de escribir lo que le gusta que lo que se vende. Se lo debe a sí mismo, y por una sencilla razón, porque si se limita a seguir los pasos marcados por otros (el género o el estilo de moda), nunca tendrá una voz propia. El escritor es un inventor de caminos y no un seguidor de los caminos marcados por otros.


escribir lo que se vende

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Plataformas de autopublicación

¿ Qué opinas de las plataformas de autopublicación ?

By | Mesa Redonda Virtual | One Comment

Nueva Mesa Redonda Virtual

A nadie se le escapa que las plataformas de autopublicación surgidas en los últimos años han cambiado sustancialmente el panorama editorial, entre otras cosas porque han reducido los pasos a seguir por los autores para llegar hasta su público potencial; con ello también se han reducido los controles y los criterios de calidad sobre lo publicado, por más que muchos de esos controles tuvieran casi exclusivamente un componente comercial.

Hoy sentamos a nuestros tutores con el propósito de que reflexionen sobre las plataformas de autopublicación, y estas son sus opiniones:


Ana GonzálezAna González Duque, tutora de ► Blogging y Redes Sociales para Escritores

Amazon es un gigante con las ideas muy claras. Y funciona condenadamente bien. Lektu está yendo en la dirección correcta, va paso a paso hacia lo que será el futuro de la edición. El resto, por uno u otro motivo, no me convencen demasiado.

Sólo puedo comentar los toros desde la barrera, porque nunca las he utilizado, pero creo que son una buena oportunidad para que el escritor ofrezca su obra a los lectores en caso de que no pueda o no quiera trabajar con editoriales.
Eso sí, el escritor debe ser consciente de que, entonces, no puede limitarse a escribir su obra, sino que debe llevar previamente a cabo todas las tareas que realiza la editorial tradicionalmente: corrección, maquetación, diseño de portada y promoción de la obra.
Por tanto, el escritor que autopublique debe o bien formarse para poder llevar a cabo todas esas actividades, o bien contratar a profesionales que puedan llevar a cabo dichas tareas por él.

Como usuaria convencida -y radicalmente a favor- de dichas plataformas, solo puedo decir que suponen una alternativa de enorme peso frente al sistema tradicional de publicación y un nuevo modo de entender la industria del libro. Sin embargo, que su uso esté al alcance de cualquiera no significa que toda obra recién salida del horno sea susceptible de ser vendida en ellas. Trabajar sin el filtro de las editoriales no nos exime de trabajar con nuestros propios filtros y bajo unos estándares bien definidos de calidad.


Víctor L. BrionesVíctor L. Briones. tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

Mi opinión va en la línea de lo expresado por Yolanda. No conozco lo suficiente las diferentes plataformas de autopublicación existentes. Pero si creo que dan la oportunidad a cualquiera de apostar por su obra. La calidad de los textos que salen de esta vía daría para otro debate, porque no me parece que los autores que la toman estén lo suficientemente concienciados del trabajo que requiere sacar una edición digna adelante.

La autoedición debe evolucionar, debe convertirse en una opción real y no, como ahora, quedar como mera medicina para los egos de cientos de miles de escritores que quieren ver impresa su obra o como campo de recolección para empresas no del todo preocupadas por la calidad de la literatura.

En definitiva me parece una opción prometedora pero que está todavía en pañales.

Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica:

Yo he autopublicado 2 títulos en varias plataformas (Amazon, GoogleBooks, Kobo, la Casa del Libro e incluso en descarga directa en mi web). Creo que es un modelo alternativo adecuado al momento tecnológico que vivimos, y que permite a cualquier escritor “llegar a sus lectores”. Con llegar a sus lectores me refiero a que su obra esté disponible para quien quiera, pues, como decís, autopublicarse conlleva mucho trabajo de promoción y difusión. Por otro lado, tenéis toda la razón con el tema de la revisión/edición. Los escritores, la mayoría de las veces, no tenemos experiencia en algo tan importante como es esa parte del proceso literario. También es cierto de que hay editores/correctores freelance que pueden ayudar a soportar el sistema de autopublicación, ofreciendo servicios puntuales a los autores. Como ya dije en la mesa redonda vrtual anterior, el mayor compromiso del escritor está en ofrecer su obra con calidad. Cierto es, también, que el modelo de autopublicación, salvando el tema de la promoción y difusión, permite a los propios lectores ser los críticos reales de la obra, y creo que eso es ideal.
Ah! no quiero dejarme algo que me encanta de este modelo: la autopublicación permite al escritor modificar una obra una vez publicada (a diferencia de en el sistema editorial tradicional), y eso puede ocurrir con frecuencia, ya sea por errores formales, como para mejorar ciertos aspectos literarios de la obra. De nuevo, permites a los lectores participar en el proceso editorial.
Como veis, soy defensor del modelo de autopublicación, y aunque estoy de acuerdo en que aún está en pañales, creo que es la dirección adecuada.

Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

Marcan el inicio de un cambio paulatino pero irreversible.

La facilidad con la que ahora puede un autor llegar hasta el público ha destronado los paradigmas clásicos de evaluación de una obra; con ello se ha traspasado el poder de clasificación y decisión al último eslabón de la cadena que, a su vez, tampoco deja de ser el primer eslabón: el lector.

Ahora es el lector quien, sobre su criterio, debe fundar los nuevos valores a considerar en una obra literaria. Las grandes operaciones de márquetin alrededor de una obra determinada, ya por el nombre del autor, ya por otros factores, serán cada vez menos frecuentes y tendrán cada vez menor influencia en el lector.

Los grandes inconvenientes del nuevo escenario es que muchos autores desconocen o desprecian toda la labor que se esconde detrás de una buena publicación, lo que deriva en un producto final de escaso valor o, directamente, de baja calidad. Al mismo tiempo, muchos lectores todavía no son conscientes del poder y la responsabilidad que ahora recae sobre ellos.

Se abre un nuevo periodo de selección natural, una nueva máquina compuesta por nuevas piezas que tendrá que ir ajustando y afinando su funcionamiento.

Y tú, ¿ qué opinas de las plataformas de autopublicación ?

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El compromiso del escritor con la sociedad

El compromiso del escritor con la sociedad

By | Mesa Redonda Virtual | One Comment

El compromiso del escritor con la sociedad >>

Muchos autores, a lo largo de la historia, han reflexionado acerca del papel del escritor en la sociedad. Pero no solo acerca del papel que tiene, sino también del papel que, a su juicio, debería tener. Hoy reflexionamos sobre esta cuestión: el compromiso del escritor con la sociedad.

Nuestros tutores responden:


Chris J PeakeChris J. Peake, tutor de ► Novela Fantástica:

Pienso que el compromiso del escritor con la sociedad pasa por ofrecer su obra con la mayor calidad posible. Muchos argumentarán que el compromiso está más en ofrecer contenidos en alguna línea (¿entretenimiento? ¿crítica social? ¿moraleja? ¿enseñanza?), pero creo que existen autores para todas las líneas y géneros, y no son unos mejores que otros por situarse en lo que el público masivo pueda buscar. Hay un público para cada historia, siempre que ésta tenga la calidad que éste público merece. Ese es nuestro compromiso.


Jaume VicentJaume Vicent. tutor de ► Novela negra y de misterio y de Introducción al terror

El escritor es un altavoz y como tal debe hacerse eco de la sociedad y sus problemas. Los grandes autores de novela negra del pasado, se hicieron eco de los problemas sociales que se vivían: criminalidad, represión, pobreza, falta de valores, violencia… Y supieron construir unas obras magníficas que calaron en el público, no sólo por su calidad como entretenimiento, también por su carga de crítica social. El escritor no puede ser ajeno o ignorar los problemas de la sociedad en la que vive.
Además, y por encima de todo, el escritor debe entretener al lector.

Víctor L. BrionesVíctor L. Briones. tutor de ► Creación y Lenguaje Poético

El escritor debe mejorar el mundo en el que vive. No por el hecho de ser escritor sino por ser persona y estar vivo. Desde mi punto de vista esa mejora viene dada por el fomento de la justicia y la dignidad universal. Lo que sí se puede plantear es cómo ejecutar ese compromiso. Se me ocurre que un autor, sea del género que sea, puede denunciar injusticias, fomentar la cultura y la educación, incitar a sus lectores a practicar la crítica sistemática de la sociedad en la que vive, entretener sin fanatismo…

Hay muchos escritores afines a regímenes políticos que tienen un compromiso acojonante con la sociedad, con la que a ellos les conviene, claro; pero en cuanto oyen hablar de determinados conceptos se les llena la boca de insultos y verborrea cultísima. Tiemblo cuando oigo hablar del “artista comprometido” y pregunto siempre ¿con qué se compromete el supuesto artista?

En resumen, el compromiso es como persona no como escritor; se establece con una sociedad que debe tender a la justicia, no con cualquier sociedad, y se pueden utilizar para cumplirlo las herramientas del oficio o ayudar desde otras perspectivas.

Aunque, ahora que lo pienso, la comunidad en la que vivimos no es más que material para nuestros textos. Un compromiso casi involuntario que se establece es retratarla, con todos los matices que se quiera, pero ponerla en evidencia, ya es algo, ¿no? Sacarle los colores y las verdades, sí, ese compromiso me gusta.


Yolanda GonzálezYolanda González Mesa, tutora de los talleres de ► Productividad para escritores y Scrivener

Dejando aparte a los autores cuyos libros se ocupan directamente de temas de denuncia social, creo que todos los escritores tienen un cierto grado de responsabilidad, dado que todos los libros, independientemente de su temática pueden contribuir a mejorar la sociedad.
Un ejemplo claro de ello es cómo afecta el papel de la mujer en las narraciones, a la imagen que la sociedad y ellas tienen de sí mismas. Incluso hoy en día, que nos parece que la mujer ha alcanzado un alto grado de igualdad respecto al hombre, se publican cada día libros en los que su papel es pasivo: una mujercita en apuros que necesita que un hombre resuelva todos sus problemas y la salve. Hasta tal punto esto es así, que se llega a alabar un canto al maltrato como es la trilogía de 50 sombras de Grey como una novela feminista.
No entro a valorar el tipo de relaciones sexuales que establecen los protagonistas, porque todo lo que dos adultos decidan libremente hacer en su dormitorio me parece estupendo, pero las escenas en las que el hombre pone límites a la mujer sobre cuánto puede beber cuando sale de fiesta a sus amigos, qué vestir e incluso qué comer son un caso evidente de maltrato. Para verlo claramente sólo hay que sustituir al guapísimo multimillonario Christian, por un cincuentón bajo, calvo, obeso y en paro, que pretendiera lo mismo de su mujer. Ya no parecería tan seductor.
Y si ese maltratador que es Christian Grey ofrece algún atractivo a las lectoras de todo el mundo es porque estas han sido bombardeadas desde la infancia con historias en las que la solución a todos los problemas de la mujer pasa por un príncipe azul que venga a resolvérselos.
Eso que en la ficción lleva funcionando desde hace siglos, no es aplicable a la vida real, donde una mujer que espere a ese príncipe azul tiene la opción de esperarle sentada el resto de su vida, o si lo encuentra, en poco tiempo darse cuenta que ese papel sumiso la hace sentirse inútil.
Esto, como digo, es un ejemplo de la responsabilidad que los escritores tienen frente a la sociedad y de lo mucho que pueden hacer, especialmente si sus libros no son denuncia social.

José Antonio Muñoz_José Antonio Muñoz, tutor del taller ► He escrito un libro, y ahora ¿qué?

Más que con la sociedad, el escritor debe mantener un compromiso consigo mismo y sostener un discurso que llegue a aquellos que puedan estar de acuerdo con su línea de pensamiento y su manera de escribir, y también a quienes no lo estén para propiciar el debate sano y constructivo. Precisamente a través del debate y la comprensión de lo que exponga es como el escritor actúa con el conjunto. Esa es la función de la intelectualidad que más se echa en falta en estos tiempos: provocar la reflexión y el diálogo en lugar de exponer convicciones con la intención de influir en la opinión de los lectores. En cualquier caso, insisto en que es el autor quien debe determinar qué papel quiere desempeñar en la sociedad: si el de un transmisor de historias, el de un generador de ideas, o ambos.


Víctor JVíctor J. Sanz, tutor de varios talleres de ► Narrativa:

El compromiso del escritor con la sociedad se puede dar en tres niveles, el más sencillo es el de ofrecer un entretenimiento; el segundo el de ofrecer un ejercicio de expansión intelectual; el tercero el de reforzar lo que es justo y deseable o denunciar lo que es injusto e indeseable. Cada escritor decide qué niveles de compromiso quiere asumir con cada obra que escribe.

El compromiso del escritor con la sociedad

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